Encuentro escolar

Abr 25, 2024

Molina de Aragón en Daroca

No es la primera vez que escribimos en este Comarcal sobre Molina de Aragón y su histórica relación con Daroca, ya que son muchos los vínculos que existen entre ambas ciudades, siendo seguramente el más conocido, ya mencionado en anteriores artículos, el sellado un 16 de diciembre de 1449, su conocida Hermandad, “revalidada” hace apenas unos días, 575 años después. En aquella ocasión el acuerdo fue firmado y rubricado por el Justicia de Daroca, Favian de Ravanera y el alcalde de Molina, Johan Minyez de Sepulveda. Los protagonistas de esta nueva “hermandad” entre Molina y Daroca han sido l@s chic@s del Instituto de Educación Secundaria “Comunidad de Daroca”, que junto a sus profesor@s compartieron una mañana completa con el alumnado y profesorado del Instituto de Molina de Aragón. No hubo firmas en esta ocasión, pero sí un día de convivencia con un apretadísimo programa de actividades centradas en dar a conocer a l@s chic@s y “profes” de Molina el patrimonio y la historia darocenses por los propios alumnos del instituto de Daroca.
La cita fue el pasado martes 16 de abril, cuando en el instituto darocense fueron recibidos los molineses, a los que ofrecieron, en primer lugar, en el salón de actos del centro, un par de vídeos sobre la “Daroca musulmana” y “La Mina de Daroca”.


Seguidamente, todos juntos salieron del centro para recorrer algunas calles de Daroca, comenzando por la monumentalidad de la Puerta Baja y de la fuente de los 20 Caños, explicando ambos monumentos. Continuaron callejeando hasta el Portal del Arrabal desde el que existe una magnífica vista de la parte más antigua de Daroca, en donde su fundó en el siglo VIII la medina musulmana. Tras recorrer varias estrechas callejuelas pasaron junto a la iglesia de Santo Domingo y siguieron hasta la de San Miguel, ambas en su día fueron parroquias darocenses, deteniéndose en esta última para visitar su interior, en donde los alumnos de Daroca dieron a sus invitados explicaciones sobre su historia, estilo arquitectónico y su magnífico retablo, pintado en el interior del ábside con sus ya famosos ángeles músicos.
De nuevo en el exterior, aprovechando las vistas de las murallas, se hizo una explicación del perímetro fortificado de Daroca, adentrándose luego en lo que fue la medina musulmana de Daroca, hasta llegar a la iglesia de San Juan Evangelista y desde aquí por la calle “Tuyibíes”, primeros pobladores musulmanes de Daroca, cruzaron la calle Grajera hasta la Basílica de Santa María, admirando en primer lugar la Puerta del Perdón, para seguidamente entrar en el templo en donde los molineses conocieron la historia de los Corporales.


Hubo también un momento para un breve almuerzo para coger fuerzas porque quedaba una buena subida hasta el Castillo Mayor, al que accedieron por la puerta junto a las “escalerillas” y salieron por otra que da al barrio de Hiladores, y atravesando la Judería llegaron hasta el mirador de la Mina, donde también hubo explicaciones sobre esta gran obra hidráulica del siglo XVI. Faltaba ahora recorrer la Calle Mayor, admirando algunos de sus edificios, especialmente el Palacio de los Luna, en donde pudieron contemplar la magnífica colección de escudos heráldicos de las familias que entroncaron con los Luna.
El recorrido terminó en torno a la piedra del Ruejo, en donde se recordó el motivo por el que esta rueda de molino está ahí, en un pedestal, como uno más de los monumentos de Daroca, un hecho real que también tiene su parte legendaria, y de paso recordaron algunas de las leyendas con las que cuenta Daroca, muchas de ellas basadas en hechos reales y otras no tanto.

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