La turolense Inés Dobón empezó la investigación a raíz del cierre de varias panaderías de la zona el año pasado.
“El horno del pueblo” es un proyecto que surgió a finales de 2023 con el objetivo de llevar pan y productos de panadería a aquellas localidades que no cuentan con este servicio. Según un estudio llevado a cabo entre la Diputación Provincial de Teruel y la Cámara de Comercio, el 60% de los negocios en municipios de menos de 500 habitantes no tienen asegurado un relevo generacional, y solo uno de cada cuatro tiene visos de continuar en la próxima década.
Con esos datos en la mano una de las personas que integró el proyecto en un inicio, Inés Dobón, ha basado ahora su Trabajo Fin de Máster en analizar la viabilidad de esta iniciativa en la Comarca del Jiloca “a finales del año pasado cerraron varias panaderías y estaba previsto que a principios de 2026 cerrara otra, que de hecho ha ocurrido, y viendo esta situación decidí centrar mi investigación en esta zona”, ha explicado.
Dobón ha querido aclarar que El Horno del Pueblo “solo va a las localidades que no tienen servicio de panadería o bien a aquellas en las que el panadero nos lo solicita porque no es capaz de cubrir toda la demanda” y ya se han reflejado casos de éxito en Peralejos y en Monterde.

El estudio de viabilidad para la Comarca del Jiloca se ha basado en 165 entrevistas a personas mayores de 50 años y que residen en poblaciones de menos de 500 habitantes. Tras estudiar los resultados para la autora del TFM la conclusión principal es que “el pan es un servicio esencial para la vida en los pueblos” y partiendo de esa base ha llegado a la idea de que “el proyecto sería viable pero es necesario un apoyo económico fuerte por parte de las instituciones”.
Para Inés Dobón “tener pan a diario puede suponer la diferencia entre irte o no irte a vivir a un pueblo” aunque reconoce que “no es la única solución contra la despoblación, tiene que ser parte de una serie de medidas coordinadas y que implican muchos ámbitos” e insite en que “lo más necesario es la financión por parte de las instituciones”.
Del trabajo de campo se desprenden también una serie de datos interesantes como que el 60% de los encuestados confiesa que consume tres barras de pan o más a la semana, pero a la vez el 47% de ellos ha tenido dificultades en alguna ocasión para encontrar pan en su municipio. Además, el 80% considera que tener pan a diario en el pueblo es un factor que influye en su calidad de vida.
Inés Dobón ya no pertenece al proyecto El Horno del Pueblo de manera activa pero aún así confía en el futuro de esta idea “estoy muy contenta con el proyeto y creo que es una muy buena iniciativa”, concluyó.
