Diez alumnos han finalizado la formación y han recibido certificados de profesionalidad de albañilería y jardinería.
El pasado diez de febrero se dio por concluído el programa experiencial de empleo del Ayuntamiento de Calamocha, que una vez más ha estado orientado a la rahabilitación de espacios naturales. Tras un año de trabajo diez alumnos y alumnas han obtenido sus diplomas y contarán, además, con certificados de profesionalidad en las especialidades de jardinería y albañilería.
A través de este programa, que comenzó en el mes de marzo de 2025, se ha logrado un doble objetivo: la inserción laboral y la formación de sus participantes y la recuperación de espacios del municipio. En primer lugar, los alumnos han actuado en el entorno del Pozo de los Hoyos, donde se ha trabajado sobre un jardín en la zona final del río Jiloca, continuando con las fases de rehabilitación iniciadas en años anteriores. Además, en los últimos meses han dedicado los esfuerzos a construir un nuevo mirador en Los Pagos II de Lechago, desde el que se ofrece visibilidad al yacimiento arqueológico hallado en la zona.

En el acto de clausura del programa participaron el alcalde de Calamocha, Manuel Rando, y la teniente de alcalde, Sonia Palacio, junto a la directora provincial del Instituto Aragonés de Empleo (INAEM) en Teruel, Patricia Utrillas, la directora del programa experiencial de Calamocha, Beatriz Redondo, y el docente del mismo, Julián Pérez.
El primer edil felicitó a los alumnos y alumnas y señaló que “deben sentirse orgullosos porque además de formarse y recibir una formación que les sirve para el futuro, han dejado su marca en dos zonas importantes”. La directora provincial del INAEM en Teruel, Patricia Utrillas, destacó que este tipo de programas tiene mucha importancia en la provincia porque es “una forma de llevar la formación al territorio y de poder llegar a toda la población en general”. Por su parte, la directora del programa experiencial de Calamocha, Beatriz Redondo, hizo un balance positivo del trabajo realizado en el último año “creo que hemos hecho dos grandes actuaciones, de lo que había a lo que hay, el cambio es brutal, los alumnos han trabajado muy duro y el resultado es muy bueno”, detalló.
El alumnado estuvo conformado por cuatro mujeres y seis hombres, residentes en Calamocha, Navarrete del Río y Fuentes Claras. Carmen Molina, una de las alumnas del programa, señaló que esta experiencia le ha demostrado que puede continuar en el ámbito laboral, “y me ha dado una oportunidad”, comentó, por eso recomienda a todo el mundo “que se forme y aprovechen estos programas, doy las gracias a las personas que corresponda de que existan estas iniciativas”, añadió. Sobre un futuro taller de empleo, la vista está puesta en 2027 y en Navarrete del Río, para construir allí una pista polideportiva.
