El 23 de abril se celebró en el Jiloca con multitud de propuestas repartidas entre colegios, ayuntamientos y asociaciones en un ambiente que volvió a poner por todo lo alto las celebraciones del Día de Aragón en los municipios de la comarca

La comarca del Jiloca celebró el Día de San Jorge con una programación distribuida entre sus distintos municipios, en una jornada marcada por el carácter educativo, cultural y deportivo de las actividades organizadas. El 23 de abril, festivo en toda Aragón, combinó propuestas impulsadas por centros educativos, ayuntamientos y asociaciones locales, sin un evento comarcal único, pero con iniciativas repartidas que invitaron a la participación ciudadana en diferentes puntos del territorio en una de las fechas más esperadas del año.
Celebración en Calamocha
En este contexto, Calamocha volvió a ejercer como principal punto de referencia organizativo dentro del Jiloca, especialmente en el ámbito deportivo. La localidad acogió la XIX Milla Popular de San Jorge, que reunió a cerca de 200 o 220 participantes de todas las edades y se desarrolló en el entorno del centro urbano. La prueba volvió a situarse como uno de los actos con mayor seguimiento de la jornada dentro de la comarca.Junto a la actividad deportiva, la plaza del Peirón acogió un mercadillo solidario con participación de asociaciones locales, biblioteca municipal y colectivos sociales. En este espacio se ofrecieron libros, flores y productos solidarios, además de talleres infantiles relacionados con jardinería y actividades de aprendizaje sobre el crecimiento de plantas. Todas estas iniciativas concentraron una elevada afluencia de público de todas las edades a lo largo de toda la mañana en el centro del municipio

Programas de actividades
Más allá de Calamocha, el conjunto de municipios del Jiloca desarrolló actividades centradas principalmente en el ámbito educativo. En los centros escolares de localidades como Monreal del Campo y otros núcleos rurales, el Día de San Jorge se articuló mediante lecturas de la leyenda del dragón, talleres de manualidades y actividades de fomento de la lectura, en relación directa con el Día del Libro. Estas propuestas incluyeron concursos de dibujo, representaciones teatrales y dinámicas pedagógicas vinculadas a la identidad aragonesa. La implicación de los centros educativos convirtió a los colegios en el principal motor de la celebración en el medio rural, con una participación generalizada del alumnado en actividades adaptadas a cada nivel educativo.
Actividades culturales
En Monreal del Campo y otros municipios del entorno, la jornada se completó con actividades de carácter cultural y comunitario. Se organizaron cuentacuentos, talleres creativos y encuentros vecinales impulsados por asociaciones locales, en un formato más reducido y de carácter cercano. Estas iniciativas ayudaron a remarcar un año más el componente social de la festividad.
En los pueblos más pequeños del Jiloca, el programa se centró principalmente en actos simbólicos y actividades escolares. Las celebraciones incluyeron talleres en aulas rurales, lecturas sobre San Jorge y propuestas de convivencia vecinal, manteniendo un formato sencillo pero participativo en el conjunto del territorio.
Celebraciones religiosas
La dimensión religiosa también estuvo presente en los distintos municipios del Jiloca, con la celebración de misas en honor a San Jorge en las parroquias locales. En algunos casos se llevaron a cabo pequeños actos simbólicos y encuentros vecinales tras las celebraciones litúrgicas, en un formato tradicional que se mantiene en el medio rural.
La celebración de San Jorge en la comarca del Jiloca volvió a evidenciar la ausencia de un único evento comarcal centralizado. Cada municipio adaptó la festividad en función de sus recursos y tejido asociativo, con una estructura común basada en la educación, la cultura y las actividades familiares, pero con desarrollos diferenciados según las localidades. La influencia de la programación de Teruel capital también se dejó sentir en la comarca, especialmente a través de actividades escolares y la difusión de iniciativas culturales. En conjunto, el 23 de abril volvió a establecerse como una jornada de amplia participación en la comarca, en la que la suma de iniciativas locales permitió mantener viva la celebración de San Jorge un año más.
