Los ejemplares van a permitir la expansión de la especie en el entorno y servirán para estudiar su adaptación.

El Gobieno de Aragón ha realizado la plantación de un primer lote de 2.500 pinsapos pocedentes de Andalucía en el pinsapar de Orcajo. La inciativa se enmarca dentro de un convenio que firmaron ambas comunidades el pasado mes de diciembre, de hecho en esta primera jornada de plantación estuvo presente el consejero de Medio Ambiente y Turismo en funciones del Gobierno de Aragón, Manuel Blasco. El objetivo es compartir semillas y plantas seleccionadas para estudiar cómo responde el pinsapo en distintos territorios y enriquecer así su diversidad genética.

Los pinsapos que ahora se han plantado se han obtenido de fuentes semilleras certificadas en Yunquera, Estepona y Grazalema. Todas presentan tres savias, es decir, tienen tres años de desarrollo en vivero, lo que mejora su capacidad de arraigo y supervivencia en campo y garantiza su idoneidad para los ensayos de adaptación en Aragón.

Los ejemplares de Sierra Bermeja proceden del único bosque de pinsapos del mundo que crece sobre peridotitas, un tipo de roca que da lugar a suelos con altas concentraciones de metales y condiciones químicas especialmente exigentes para la vegetación. Estas condiciones extremas parecen haber favorecido una mayor resistencia de esta estirpe frente a factores ambientales adversos, según estudios científicos recientes.

El consejero de Medio Ambiente en funciones durante la plantación.

Por su parte, los ejemplares de Sierra de las Nieves y Sierra de Grazalema proceden de masas asentadas sobre calizas y dolomías, lo que permitirá comparar comportamientos y evolución en el entorno del Sistema Ibérico zaragozano. Además, la plantación contribuirá a la expansión experimental de la especie en nuevos territorios del Sistema Ibérico, promoviendo un cultivo previo para su adaptación y su posterior introducción en el monte. El objetivo es evaluar el potencial para generar servicios ecosistémicos, como la mejora de la biodiversidad, la protección del suelo o la mitigación de los efectos del cambio climático.

El Pinsapar
El rodal fue plantado en 1913 por el ingeniero de montes García Cañada en el monte “Fuentes del Villar” y ha mostrado una adaptación notable a un clima más seco y continental que el de su área natural de distribución.

Desde entonces, los árboles han presentado una regeneración natural vigorosa y un crecimiento destacado frente a otras especies forestales del entorno, lo que ha convertido este enclave en un espacio de gran interés científico y forestal. Declarado Arboleda Singular por el Gobierno de Aragón en 2018, el pinsapar de Orcajo se ha consolidado como un laboratorio natural para estudiar el comportamiento futuro de la especie ante los cambios ambientales.

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