La XXV edición de la cita medieval centró su programación en el acuerdo histórico firmado entre Daroca y Molina de Aragón

Daroca volvió a convertirse del 24 al 26 de julio en un escenario medieval con la celebración de la XXV Feria Medieval, una cita declarada Fiesta de Interés Turístico de Aragón que reunió durante tres jornadas a vecinos y visitantes en torno a la historia, el patrimonio y la recreación histórica. La calle Mayor y otros espacios del casco histórico acogieron más de 130 puestos de artesanía, alimentación, moda, bisutería y tascas, además de diferentes actividades culturales y propuestas de animación.


La edición de este año tuvo como eje principal la Concordia de Molina, el acuerdo histórico firmado en 1449 entre Daroca y Molina de Aragón. Como antesala de la feria, la ciudad acogió la actividad cultural RecuerDaroca, dedicada a este episodio histórico. La apertura oficial del mercado dio paso al concierto de Urbez Majarena en la Casa de Cultura y a la charla sobre La Concordia de Molina, impartida por el historiador José Luis Corral y acompañada por escenas teatralizadas de la compañía Los Navegantes.

Recreación histórica


Durante el sábado y el domingo se desarrolló la mayor parte de la programación, con actividades vinculadas a la recreación histórica y al patrimonio de Daroca. La llegada de la comitiva de Molina de Aragón, los desfiles, las visitas guiadas, las demostraciones de lucha escénica y los pasacalles, formaron parte de las propuestas que recorrieron las calles de la localidad.


La programación también incluyó actividades dirigidas al público familiar, como la Escuela de Caballeros, atracciones infantiles y exhibiciones de tiro con arco a cargo de la Asociación Tiro con Arco Caminreal. Además, grupos de recreación histórica, músicos, bailarines y compañías teatrales participaron en la ambientación del mercado medieval, que volvió a situar el casco histórico como punto central de las actividades durante todo el fin de semana.


La XXV edición concluyó con el acto central de recreación de la firma de la Concordia de Molina en el Auditorio de Escolapios y con el tradicional desfile de antorchas hasta la Puerta Baja, donde se celebró un espectáculo final de luces, fuego y acrobacias. La feria también contó con la representación teatral de La Concordia de Molina, la cena popular y diferentes actuaciones que completaron una programación centrada en la divulgación histórica y cultural vinculada al patrimonio de Daroca.

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