DESDE DAROCA
Pascual Sánchez

El vínculo de Benedicto XIII con Daroca es innegable. Son muchos los datos que relacionan a este pontífice aragonés, nacido en Illueca, con la Ciudad de los Corporales. Algunas crónicas aseguran que el cardenal Pedro Martínez de Luna, futuro Papa Benedicto XIII, predicó en la Torreta en torno al año 1375. No hay constancia documental de que Benedicto XIII estuviese en Daroca como Papa, pero si de que le concedió innumerables beneficios e indulgencias.

En 1394 confirmó una bula de su antecesor a la Iglesia de Santa María, un año después, Benedicto XIII nombró prior de la iglesia de Santa María de Daroca a su amigo, el zaragozano Francisco Clemente Pérez, que se mantuvo en este puesto hasta 1404, siendo al mismo tiempo administrador de las Rentas Pontificias de las Tierras Hispanas.

Durante ese tiempo, la iglesia de Santa María de Daroca, que en 1377 había sido declarada Colegiata por el obispo de Zaragoza, fue ratificada por el Papa Luna, un 5 de enero de 1395, y donó a Daroca una capa de su propiedad. Capa pluvial que se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional, una verdadera joya fabricada en Inglaterra entre los siglos XIII y XIV de estilo “opus anglicano”, de lino, seda e hilos de oro con escenas del Génesis. En 1396 Benedicto XIII concedió beneficios espirituales a los visitantes de la iglesia de Santa María de Daroca e indulgencias a los devotos de los Corporales.

Pero seguramente por lo que más se relaciona a Daroca con el Papa Luna es por el magnífico palacio que se encuentra entre los números 75 y 81 de la calle Mayor de la ciudad. El Palacio del Papa Luna, que algunas fuentes lo denominan Casa de don Juan de Austria, porque, según parece, en ella residió o estuvo hospedado, un descendiente de don Juan de Austria, llamado Juan José, hecho del que dejó constancia en una carta.

Considerado un monumento mudéjar aragonés de gran importancia, dentro de la arquitectura civil, fue construido por iniciativa de Benedicto XIII, entre finales del siglo XIV y principios del siguiente, obra atribuida al alarife Mahoma Ramí. El edificio tiene planta en forma de “U” y es mayoritariamente de ladrillo con un gran portalón de acceso con arco de medio punto, actualmente muy modificado. El voladizo de la fachada exterior está sostenido por apeos de madera decorado con pinturas al temple, muy deterioradas, que representan los escudos heráldicos de diversas familias que entroncaron con los Luna, así como los escudos de Aragón y de Sicilia entre otros. Se reconocen perfectamente los blasones de los Luna, los Heredia, los Zapata, los Abarca y los Gurrea. En el interior existen más ejemplos de heráldica así como algunas inscripciones; en una de ellas puede leerse “Benedictus” en alusión al Papa Luna, Benedicto XIII.

En el patio existe otro voladizo similar, pero sin decoración pintada, además de varias ventanas enmarcadas por alfiz, algunas ajimezadas y con adornos colgantes, realizados en yeso y un alero bastante pronunciado. La planta baja, de gran altura, ha conservado las techumbres en buen estado, especialmente la parte de la derecha en donde se pudo albergar una capilla; esta planta ha sido dividida en dos, dada su gran altura, y se utiliza la parte baja como establecimientos comerciales y la más alta como vivienda. En el primer piso, la planta noble, destaca la presencia de varios alfarjes con canes tallados y tabicas pintadas con motivos vegetales y nuevamente escudos heráldicos y unas magníficas ventanas de estilo gótico-mudéjar. La última planta tiene un característico mirador, típico del siglo XV. Cuenta también el palacio con caballerizas y bodega.

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