Desde Daroca

Al menos desde finales del siglo XV, los Moreno tenían casa solar en Daroca, siendo feligreses de la parroquia de San Pedro. El más antiguo de ellos, documentado, es Juan Moreno, casado con Juana García, que en 1453 era infanzón y montero del rey Alfonso V. Otro Juan Moreno, también darocense e infanzón, asistió, con esa condición a distintas Cortes Aragonesas, como las de 1563 y 1585. Fue también diputado e inquisidor en 1580. Diez años más tarde, siendo todavía diputado, recibió el encargo del Consejo Supremo de Aragón de intervenir en la renovación de cargos de la Comunidad de Aldeas de Teruel, en la que existían conflictos entre sus miembros. Murió traumáticamente defendiendo los Fueros de Aragón en la plaza del Mercado de Zaragoza en el tristemente famoso episodio del secretario del Rey, Antonio Pérez, cuando era trasladado de la cárcel de la Manifestación a la de la Inquisición.
Juan Moreno estuvo casado con Ysabel Sánchez y de ese enlace nacieron Ysabel y Francisco. La primera casó con Juan de Gamboa y Francisco con Luisa Larranz. Francisco Moreno asistió como infanzón a las Cortes Aragonesas de 1626 junto a su hijo Francisco Jusepe Moreno Sánchez. Este último fue baile de la Comunidad de Aldeas de Daroca, al menos hasta 1628, cuando designó como su sucesor a su sobrino, aunque era menor de edad en ese momento, Alberto Gurrea Moreno, hijo de su hermana Ysabel y del baile de Aragón, Joaquin de Urrea.
No hay constancia de la continuidad de este linaje en Daroca hasta nuestros días, aunque evidentemente, como apellido, sigue existiendo en la actualidad. En los siglos XVIII y XIX es muy abundante en la parroquia de Santiago en donde aparecen varios hermanos Moreno-Langa, Moren-Martín, Moreno-Lozano, Moreno Cir, Moreno-Arenas o Moreno-Peinado, entre los años 1701 y 1880. Existen también Morenos en esas épocas, aunque con menor presencia en la de San Miguel, y apenas los hay en las demás parroquias, excepto en la de San Pedro, a la que pertenecieron los Moreno mencionados al principio, en donde si existe este apellido ya en el mismo siglo XVI, sin embargo no hay relación familiar entre ellos con los Moreno infanzones.
También aparece, con relativa frecuencia el apellido Moreno en Mainar, Monreal, Báguena y Torralba de los Frailes.
Las armas que aparecen en el blasón de este linaje darocense, según Nuñez y Quilez son: en campo de oro, un árbol de sínople frutado de oro entre siete ruedas de carro de gules, bien ordenadas. Sin embargo, otros autores presentan distintos blasones. González Doria en su Diccionario Heráldico y Nobiliario dice que se trata de un apellido castellano muy extendido por la península y sus armas son: En campo de oro una torre de gules y saliendo de ella dos águilas de sable. Bordura de gules con ocho aspas de oro. Bizén D,Río presenta el mismo blasón en su Diccionario de Heráldica Aragonesa, afirmando que este linaje tiene su origen en Monzón y Huesca.
Sobre su origen existen versiones muy contradictorias. Desde las que ven lógico que venga de un personaje de cierta importancia que, por el color oscuro de su piel, era conocido por “El Moreno” hasta la que hace referencia a un caballero romano llamado Lucio Lucinio Murena, fallecido en el año 80 D.C., cuyos descendientes fueron pretores en Narbona y más tarde tuvieron estrecha relación con el reino de Aragón.
Este noble linaje estuvo vinculado a las órdenes de Santiago, Calatrava y Carlos III, en los siglos XVII y XIX, y ostenta los títulos de Marqués de Valdemoro, Conde de Lisea, Conde de Fuenteblanca y Conde de Moreno.
