Todos los alcaldes de la zona conocieron las propuestas de la empresa, que ahora tienen que validar desde Madrid
Los alcaldes de la Comarca del Jiloca se reunieron el pasado 16 de febrero en la sede de la entidad en Calamocha para abordar el asunto de la recogida de basuras y tratar de poner punto y final a los problemas que los habitantes han venido sufriendo desde hace un par de años con la prestación de este servicio básico. En el encuentro estuvieron presentes la mayoría de primeros ediles junto con el presidente de la Comarca del Jiloca, Javier Hernández, el consejero de residuos, José Antonio Ramo y representantes de la empresa adjudicataria del servicio, FCC.

La reunión transcurrió en un tono de cordialidad dentro de lo posible y teniendo en cuenta la tensión que se ha generado en la zona con la basura. La empresa se mostró “con voluntad de prestar un buen servicio y de arreglar la situación”, en palabras de su representante, y para ello han elaborado un documento en el que se proponen una serie de cambios que según FCC serían beneficiosos para agilizar el servicio, realizarlo de manera más eficiente y por tanto ahorrar costes, porque la cuestión económica es algo que les preocupa, aseguran que pierden de media un 20% al año tal y como está planteado el contrato a día de hoy.
Sobre los cambios, el que la empresa considera “más fácil tanto legal como técnicamente” es cambiar la recogida del papel-cartón y transformarla en carga trasera. Esto supondría tener más contenedores azules, por cada uno de los actuales de 3.000 litros de capacidad se tendrían que poner tres de los nuevos, que tendrán 1.100 litros, pero supone menor esfuerzo a la hora de recoger estos residuos y se ahorraría en personal puesto que con un solo trabajador sería suficiente. La medida en principio no pareció disgustar al presidente de la Comarca, Javier Hernández, que aseguró que “en la Ribera Baja se implantó este tipo de recogida y aumentaron el nivel de reciclaje de cartón un 30%”, algo que de replicarse en la Comarca del Jiloca sería beneficioso para las arcas públicas dado que “tenemos que aumentar el nivel de reciclaje. A día de hoy cada tonelada que llevamos al vertedero nos está costando 44 euros y está suponiendo mucho gasto para la Comarca”, aseguró. Los alcaldes también se mostraron abiertos a esta posibilidad aunque algunos como la concejal de Báguena, Natividad Olivares, señalaron que “lo que hacen falta son más contendores amarillos y menos verdes, porque todo va envasado con plástico, se generan muchos residuos de este tipo y no tenemos contendores suficientes para todos ellos”.
De esta situación FCC dijo ser consciente y para solucionarla propusieron que “si al poner los nuevos contenedores azules detectamos que son demasiados siempre podríamos sustituir alguno de ellos por un contenedor amarillo sin cambiar el número total de contenedores que tenemos firmados ahora, y por tanto sin necesidad de hacer un cambio sustancial del contrato, que es algo que no nos permite la ley”. En aras de agilizar el servicio otra de las propuestas consiste en crear islas de tal manera que en vez de tener contenedores en puntos sueltos de los pueblos éstos se concentren en ciertos lugares que ofrezcan todas las posibilidades de reciclaje “facilitaremos el trabajo a la empresa, porque solo tendrá que parar en cuatro o cinco puntos, no como ahora que hay pueblos que tienen hasta veinte sitios de levantada. Además así sería más fácil localizar los contenedores y evitaríamos que alguno se quedase sin recoger”, explicó Hernández. Por otro lado FCC propuso modificar las frecuencias y rutas de invierno, para recoger a la vez en localidades cercanas. Otra de las medidas que se quiere implantar es un sistema de pesaje por pueblo para que cada uno pague la tasa de basuras en función de los residuos que genera y de su nivel de reciclaje, aunque para eso habrá que esperar a la llegada de los nuevos camiones que debe implantar la empresa.
Uno de los mayores problemas que se ha tenido hasta ahora es el de la falta de recogida en verano durante las fiestas patronales de los pueblos, en Navidad o en Semana Santa; momentos en los que la Comarca aumenta sustancialmente la población. Los alcaldes se mostraron molestos con la situación y acusaron a FCC de incumplir el contrato “en mi pueblo en Semana Santa del año pasado recogieron un miércoles y hasta la semana siguiente no volvieron a pasar los camiones, con todos los días festivos de por medio”, aseguró Yolanda Abad, alcaldesa de Torrijo del Campo, pero también el resto de localidades manifestaron su descontento por tener basura esparcida por las calles durante sus días grandes. A este respecto FCC aseguró que para este verano “vamos a estar cubiertos, se ha cambiado el convenio de los trabajadores de Teruel y os garantizamos que habrá 5 conductores disponibles para hacer la recogida” y, aunque los alcaldes reclamaron garantías de que esto será así, FCC tan solo pudo darles “la palabra”, algo que para muchos de ellos, como para el alcalde de Calamocha, Manuel Rando, “es insuficiente”.
Además de todos los cambios logísticos y organizativos FCC planteó una subida de precio de entre 120.000 y 130.000 euros anuales. Ahora todas estas modificaciones se están estudiando en la sede central de la empresa en Madrid y, si se les da el visto bueno, tendrá que ser la Comarca quien decida si acepta o no los cambios.
