El Servicio Provincial de Extinción de Incendios de la DPZ acaba de cumplir medio siglo como cuerpo de bomberos profesional. Solo el año pasado sus ocho parques hicieron más de 3.500 servicios

Grandes incendios forestales como los de Ateca (2022), Luna (20215) o Sos del Rey Católico (1994); crecidas del Ebro y otras graves inundaciones como las de Sádaba (2012) o las más recientes por las danas en la Comunidad de Calatayud (2024), el Campo de Belchite y el Campo de Daroca (2025); tragedias como el accidente de autobús de La Muela (1999)… Los bomberos de la Diputación de Zaragoza han hecho frente a las grandes catástrofes que se han producido en la provincia en los últimos 50 años, pero también a miles y miles de sucesos y siniestros que no son tan devastadores pero por desgracia ocurren cada día.

Los antecedentes
La Diputación de Zaragoza aprobó la creación de un servicio de bomberos para la provincia ya a principios de los años 40, pero fue a partir de 1954 cuando empezó a dotarlo de recursos económicos suficientes. Ese año se empezó a organizar un primer servicio provincial de incendios compuesto por diferentes puestos de socorro atendidos por personal voluntario. Las bases definitivas se aprobaron en 1961 y preveían la creación de nueve parques. Durante los años siguientes, la DPZ organizó simulacros de incendios en diferentes municipios de la provincia para entrenar a sus bomberos voluntarios.

La profesionalización
En 1972 la Diputación de Zaragoza aprobó el anteproyecto para la organización de un cuerpo profesional de bomberos convirtiéndose en una de las diputaciones pioneras en este campo. Tres años después, en 1975, se autorizó la creación de las 37 plazas con las que se puso en marcha: un jefe, 5 cabos, 13 bomberos y 18 chóferes distribuidos en cinco parques (Ejea de los Caballeros, Tarazona, Cariñena, Calatayud y Caspe) y un “punto de apoyo” (Tauste). Nació así el actual Servicio Provincial de Extinción de Incendios.

Evolución y modernización
A partir de los años 80, y hasta la pasada década, la Diputación de Zaragoza fue renovando los parques de bomberos de Caspe, Ejea, Calatayud, Tarazona y Tauste. Además se crearon nuevos parques en La Almunia de Doña Godina y Daroca. El proceso de modernización también llegó a los camiones y los Land Rover con capacidad para 500 litros de agua adquiridos en 1975 fueron dando paso a otros vehículos con muchas más prestaciones: camiones todoterreno, camiones nodriza de hasta 20.000 litros, autobombas ligeras y pesadas, brazos articulados para intervenciones en altura… La plantilla fue aumentando progresivamente y fueron mejorando los equipos de protección (actualmente pueden soportar temperaturas de hasta 800 grados) y las herramientas que los bomberos utilizan en su día día.

El SPEI, hoy
Actualmente el Servicio Provincial de Extinción de Incendios cuenta con 8 parques profesionales de bomberos en los que las 24 horas del día, los 365 días del año, hay 27 bomberos de guardia. En total el SPEI cuenta con una plantilla de 162 profesionales y casi un centenar de vehículos para atender las emergencias que se produzcan en los 292 municipios de la provincia de Zaragoza (todos menos la capital, que cuenta con su propio cuerpo de bomberos). Solo el año pasado los bomberos de la Diputación de Zaragoza hicieron más de 3.500 servicios.

Mucho más que incendios…
Los incendios de todo tipo (forestales, agrícolas, urbanos, en viviendas, en industrias…) son las intervenciones más habituales para el Servicio Provincial de Extinción de Incendios. No obstante, sus profesionales también responden a otras muchas emergencias: accidentes de tráfico, rescates de personas tanto en el medio natural como en cascos urbanos (inundaciones, caídas, accidentes laborales…), búsqueda de desaparecidos, rescates en montaña, limpieza de carreteras durante los episodios de nieve y hielo…

…y mucho más que emergencias
Además, los bomberos de la Diputación Provincial de Zaragoza realizan numerosas intervenciones que, aunque no son tan urgentes como una emergencia, sí prestan un gran servicio a los municipios de la provincia y a sus vecinos y vecinas: transportes de agua cuando fallan las redes de abastecimiento; retirada de árboles, ramas y otros elementos que suponen un peligro; retirada de nidos de cigüeña, avisperos, colmenas..; rescate de animales omésticos y salvajes; retenes preventivos en eventos con gran afluencia de público; proyectos de autoprotección en industrias y otras instalaciones sensibles…

En constante innovación
Los nuevos retos y la complejidad cada vez mayor de las intervenciones hacen que el Servicio Provincial de Extinción de Incendios se mantenga siempre en un proceso de innovación y mejora constantes. En los últimos años sus profesionales se han ido formando en el uso de perros para encontrar a personas vivas, el rescate vertical, el rescate acuático en superficie, el uso de drones… También han desarrollado un sistema de búsqueda virtual de personas desaparecidas y han protocolizado y sistematizado las búsquedas sobre el terreno utilizando las nuevas tecnologías de mapeo y geolocalización.

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