El tulipán negro

OPINIÓN

Es un joven Senegalés, se llama Alois Guenerois, en el año 2018 decidió venir a Europa en una embarcación neumática con los riegos que eso entrañaba, llego a Fuerteventura, llevaba una maleta y muchos sueños y hasta algún libro de poemas en castellano.
Sus padres eran unos pobres agricultores en Senegal y la falta de un futuro para los jóvenes allá en su país le hizo emigrar en condiciones poco seguras y poco dignas.


A la “embarcación”, subieron también niños, a los que sus madres depositan con cariño y entre lágrimas y un hatillo de ropa y escasa comida. Como puede ser que las madres se deshagan de sus hijos en condiciones tan precarias. Sencillamente es la desesperación, la falta de oportunidades y la mala vida que les espera si se quedan en su país de origen.


Soy padre y no me imagino mandar a mis hijos menores en una patera o barca neumática con el propósito de cruzar una parte del océano atlántico y con muchas posibilidades de que desaparezcan tragados por el mar y jugar con la suerte de que lleguen vivos a su destino, creo también que los padres y madres del Senegal quieren y adoran a sus hijos igual que nosotros, pero es la desesperación, el miedo y ningún futuro el que los arrastra a enviar a sus hijos a una suerte desconocida.


Con suerte si llegan vivos y cumplen la mayoría de edad, les tocará trabajar en invernaderos de tomates o fresas, hacer la campaña de aceitunas, recoger berenjenas, podar árboles o trabajar en un granja, todo eso sin papeles, eso sencillamente es asumir que te van a explotar laboralmente, te dirán que te van a pagar 1.000,00 euros al mes y recibirás 500,00 porque te descontarán un alojamiento precario y todo lo que se le ocurra al “empleador”.


El mar es peligroso pero no les caben muchas más opciones, si hubiera llegado a las Islas Afortunadas en avión y con recursos y pasaporte sería uno más de los millones de turistas que afortunadamente nos visitan año tras año y en su condición de turista es seguro que hubiera alcanzado la península ibérica y de allí incluso Europa.


Que vienen muchos sin papeles, puede ser, que las condiciones en las que vienen son cuando menos miserables también, que viene de todo, también, que la mayoría viene a trabajar y ganarse la vida, también y además una vez que obtengan papeles y trabajo le tocará ahorrar y enviar algo de dinero a su familias.


Esa situación con papeles y trabajo y algo más de orden ya la vivieron nuestros padres y abuelos por los años 60 y 70 del siglo pasado cuando tuvieron que emigrar a países europeos para traer algún recurso económico que aquí escaseaba y mucho.
Habrá que poner algo de orden, pero entiendo de verdad que, la mayoría de la gente que viene lo hace de forma honesta y para ganarse la vida, y si no es así que nos cuenten quién va hacer esos trabajos de recogida de fruta y otros que no podemos y a veces no queremos los españoles.


Me gustaría ver a alguno de esos partidarios de echarlos sin contemplaciones que, cuando sean mayores vayan acompañados de emigrantes que los cuiden y los laven cuando no se valgan por sí mismos.

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