Desde Daroca

Recientemente, la localidad de Villanueva de Jiloca ha celebrado su I Feria Medieval cuyo subtítulo era “En tiempos de Arnaldo Vilanueva”, personaje al que ya nos hemos referido en este Comarcal del Jiloca en el número 617 de enero de 2023 reivindicando su naturalidad aragonesa, precisamente de Villanueva de Jiloca. Sin embargo, todavía existen dudas sobre su origen. Comenzando porque en la época en la que Arnal nacería no existían los registros parroquiales, que fueron instituidos a mitad del siglo XVI, a partir del concilio de Trento.
Tampoco conocemos la fecha de cuando se creó la población de Villanueva de Jiloca, llamada originariamente Villanueva de San Martín, que sería a partir de la repoblación de estas tierras, unos 20 años después de ser conquistadas por los cristianos, en torno a 1120, especialmente a partir del Fuero de Población concedido a Daroca por Ramón Berenguer IV en 1142, cuando la repoblación del entorno de Daroca fue muy importante. Acudieron gentes de muchos lugares, entre ellos, franceses del sur, muchos de ellos clérigos y frailes que fundaron monasterios y conventos en esta nueva tierra cristiana. Este puede ser el motivo de que algunas fuentes mantengan la teoría de que la familia de Arnaldo era originaria de Francia. De hecho, Arnaldo tenía parientes en Marsella y algunos autores plantean la teoría de que el había nacido en Villeneuve de Maguelone, en el distrito de Montpelier, en Francia.
Unas décadas después, muchas de estas familias que se asentaron en Daroca y su entorno emigraron a las ricas y cálidas tierras del recién conquistado reino de Valencia, en 1238, y la de Arnal debió de ser una de ellas, siendo este muy niño. De hecho, la primera noticia que se tiene de el es en torno al año 1240, en Valencia, cuando, a muy corta edad, fue tonsurado, es decir, afeitada una coronilla, como símbolo de devoción religiosa o primer grado de una futura carrera clerical.
No deja de ser curioso que Arnal nunca hiciese referencia a sus orígenes y eso que según parece, algunos de sus parientes seguían viviendo en Villanueva, sin embargo el autor anónimo de “Speculum Medicinae” cuando se refiere a Arnal en algunas notas marginales afirma que tiene algunas de sus propiedades en “Villanova de Santo Martino”. Lo que parece estar claro es que el no quería que se conociesen sus orígenes, pues según algunos autores, aunque de origen francés, pertenecía a una familia de judíos conversos, algo que podía haberle perjudicado mucho, teniendo en cuenta el ambiente religioso e inquisitorial de la época.
Según las últimas investigaciones, el autor anónimo al que nos referimos pudo ser Pedro Ciruelo de Daroca o alguien de sus discípulos, incluso que alguna de las obras atribuidas a Arnal, como “Antidotarium” y “Libellus de arte cognoscendivenena” pudieron ser escritas por el propio Ciruelo, aunque basadas en manuscritos de Arnal, que estarían guardados en Villanueva.
Otro detalle importante es el libro “Liber de pronosticationibussompniourn” de un tal Guillem de Aragón, seguramente un pseudónimo de Arnaldo, quien dejaba constancia una vez más que quería dejar oculto su origen aragonés, por muy diversas causas como la mencionada de su posible origen judío, pero también el hecho de que Arnaldo prefería su nacionalidad de adulto con una vida de gloria y fama a la que le correspondía por nacimiento, o como el mismo decía “gleba innoble y oscura”. Tierra en la que, probablemente estuvo ya de adulto en alguna ocasión para visitar a sus parientes, procurando que el viaje no trascendiese a los círculos en los que se relacionaba el ya importante y famoso médico de Papas y Reyes.
