Fue en 1995 cuando Luis Miguel Martín decidió viajar a Monreal para fundar con el Ayuntamiento la agrupación

La Banda Municipal de Música de Monreal en una de sus actuaciones de navidad en 2024
Hace treinta años, Monreal del Campo no contaba con una banda de música estable ni con una escuela musical estructurada. Fue en septiembre de 1995 cuando el Ayuntamiento decidió impulsar un proyecto cultural que hoy es uno de los grandes referentes del municipio: la Banda Municipal de Música. Al frente de aquella iniciativa estuvo desde el primer momento Luis Miguel Martín Jiménez, músico zaragozano que asumió la dirección sin imaginar hasta dónde llegaría el proyecto. “Si te soy sincero, cuando empecé no esperaba que la banda llegase tan lejos”, reconoce.
El arranque fue modesto y lleno de incertidumbres. La primera reunión apenas reunió a quince alumnos, una cifra insuficiente para formar una banda en sentido estricto. “Pensé que con ese número sería imposible sacarla adelante”, explica Luis Miguel. A ello se sumaba la falta de profesorado especializado. En aquellos primeros años, el propio director impartía clases de distintos instrumentos, desde viento madera hasta percusión y viento metal. “Tuve que aprender yo mismo nociones básicas de instrumentos que no tocaba para poder empezar con los chicos”, recuerda.
Lejos de estancarse, el proyecto comenzó a crecer de manera rápida. El interés de la población fue aumentando y, en poco tiempo, se incorporaron nuevos alumnos y profesores. Ese crecimiento permitió dar un paso clave: la inscripción oficial de la escuela en el registro del Gobierno de Aragón. “Preparamos un proyecto completo para cumplir todos los requisitos, desde aulas adecuadas hasta profesorado especializado”, señala el director. Así nació la actual Escuela Municipal de Música y Danza de Monreal del Campo, que amplió notablemente su oferta formativa.
El reconocimiento oficial de la banda llegó en 1996, cuando participó por primera vez en el Encuentro Provincial de Bandas de Música de la Diputación de Teruel. Aquella actuación supuso el debut público de la formación. “Fue como nuestro bautismo; ahí ya nos sentimos realmente banda”, afirma el director. Desde entonces, la presencia de la banda en actos culturales y festivos se ha convertido en una constante.
Uno de los momentos decisivos en su evolución fue la creación de la banda de iniciación. El aumento del alumnado generó una necesidad evidente: muchos músicos, especialmente niños y personas adultas que se incorporaban por primera vez a la música, no tenían todavía el nivel suficiente para acceder a la banda municipal. “No queríamos bajar el nivel de la banda principal, pero tampoco dejar a nadie fuera”, explica Luis Miguel. La solución fue crear una segunda formación, pensada como paso previo y espacio de aprendizaje. “Con el tiempo, muchos de esos músicos han acabado incorporándose a la banda municipal”, añade.
Hoy la escuela cuenta con once profesores y una amplia oferta de especialidades, que incluye lenguaje musical, instrumentos de viento madera y metal, percusión, saxofón, flauta travesera y danza, con profesorado titulado. Este crecimiento obligó a Luis Miguel a trasladarse definitivamente a Monreal del Campo en 1998. “Llegó un momento en el que no podía compaginarlo con vivir fuera; el proyecto me exigía estar aquí”, explica.
Viajes internacionales
La banda no tardó en proyectarse más allá del ámbito local. Además de actuar en numerosos municipios de la comarca y de la provincia, ha protagonizado intercambios internacionales desde 2003. Alemania, Francia, Hungría y Croacia han sido algunos de los destinos visitados. “Nos hemos movido muchísimo y eso ha sido una experiencia enorme tanto musical como humana”, señala Luis Miguel.
Entre todas estas actuaciones, hay una que destaca de manera especial; la recepción en la Embajada de España en Berlín en 2023, coincidiendo con la presidencia española de la Unión Europea. “Fue una actuación muy importante, porque de alguna manera representábamos a España allí”, subraya el director. El concierto supuso un reconocimiento al trabajo desarrollado durante años y uno de los momentos más simbólicos de la trayectoria de la banda.
El repertorio ha sido otro de los pilares del proyecto. La banda ha apostado siempre por la diversidad: conciertos de bandas sonoras con proyección de imágenes, música sacra, programas navideños, actuaciones en la calle, folklore aragonés y arreglos de jotas para acompañar a grupos de baile. “Hemos tocado todos los palos”, resume Luis Miguel, destacando la capacidad de adaptación a la formación.
La navidad ocupa un lugar destacado en el calendario musical del municipio. Cada año, la escuela organiza un concierto navideño en la iglesia, con la participación del alumnado, incluidos los más pequeños. Además, el encendido del árbol de Navidad se ha convertido en una tradición ligada a la escuela de música. “Empezó como una idea sencilla y ahora reúne a muchísima gente”, explica el director.
Treinta años después de aquel inicio, Luis Miguel mira atrás con orgullo. “Es una satisfacción enorme ver que algo que empezó con tan pocos medios sigue creciendo”, afirma. El aniversario de la Banda Municipal de Música de Monreal se celebrará durante este curso, con actos aún por definir, pero que el director ya adelanta que probablemente se realice a comienzos del verano.
