RIFIRRAFES

Sep 11, 2025

EL TULIPÁN NEGRO │ OPINIÓN

A cuenta de la transparencia de las Administraciones Públicas se generan “rifirrafes” entre determinados dirigentes políticos, hay quién acusa a otros de que una vez que llegan al poder ejercen el nepotismo, que no es otra cosa que la utilización de un cargo para designar a familiares o amigos en determinados empleos o concederles otros tipos de favores, al margen del principio de mérito y capacidad.

La política tiene que ser entendida como un servicio al ciudadano, pero además se manifiesta por unos y por otros que se ha perdido el respeto, respeto que hay que volver a recuperar.

En lo referente a la utilización del cargo para designar a familiares y amigos o colaboradores, no hay diferencias entre unos y otros partidos políticos, las leyes las escriben, debaten y aprueban los políticos.

Es cierto que puede haber interés, y lo hay, en mantener una serie de puestos de trabajo de libre selección o, más bien designación, por parte de los que ejercen el poder durante cuatro años en determinadas administraciones públicas, se trata ni más ni menos que del personal “eventual”, personal regulado fundamentalmente en el Estatuto Básico del Empleado Público y también en la Ley de Bases de Régimen Local, la excusa para mantener este tipo de personal en la Administración Pública es, sencillamente, decir que es una figura importante para cubrir necesidades específicas de confianza y asesoramiento.

Sus características son, un nombramiento no permanente, ejercer funciones de confianza y asesoramiento, su cese se produce automáticamente al finalizar la relación con la autoridad a la que prestan “servicio” como consecuencia de la finalización del nombramiento de político que los nombró, sus retribuciones corren a cargo del presupuesto de la Administración que los contrata, es decir los pagamos entre todos, y, menos mal, su condición de personal eventual no es mérito para acceder a la función pública ni para promociones internas.

Este tipo de personal sólo existe en unas Administraciones Públicas más o menos grandes, no en los pequeños municipios.

Tampoco se sabe muy bien en qué consisten las tareas de este personal, si se dedican a organizar el partido político del asesorado al que sirven, a llevar su agenda o a llevar a los medios de información las noticias que le interesan al asesorado, no tienen horario fijo como el resto de los empleados públicos, no diré que no trabajan, pero no al servicio del interés público sino al del asesorado. El nepotismo arriba indicado, no parece ser bueno.

Una buena forma de empezar a cambiar las cosas sería acabar con el cupo y designación del personal eventual, sólo tienen que ponerse de acuerdo y legislar en ese sentido, algo que me parece imposible, dado que nuestros dirigentes deben estar rodeados, y les gusta, de personal de confianza que no sea crítico, ni le indique es sus “asesoramientos” que, las cosas no se está haciendo bien y que se deben cambiar algunos rumbos..

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