EL TULIPÁN NEGRO
Que nos encontramos en unos momentos muy difíciles en materia democrática es algo incuestionable, es más, hay quién manifiesta que nos encontramos ante un momento de “recesión democrática”.
Es la Unión Europea la que está poniendo de manifiesto que existen fórmulas para contrarrestar esa recesión.
Desde América del Norte se está distorsionado absolutamente todo, es la era del dominio del más fuerte porque así le puede interesar a determinados Lobbys que, fuerzan unas políticas económicas que sólo benefician a unos pocos, energía, armamento etc., esos fueron los grandes valedores del triunfo del Sr. Trump, con todos mis respetos a la voluntad puesta de manifiesto por los votantes de América del Norte.
Hoy no hay, ni existe, respeto por el Derecho Internacional, es la ley del más fuerte y eso nos lleva a la jungla, sálvese el que pueda.
Existen intereses más que contrastados en desunir a los Europeos.
Esos intereses vienen representados tanto por Rusia como por Estados Unidos, cuanto más desunida este la Unión Europea mejor para ellos.
Tenemos el ejemplo de Hungría, allí se acaban de celebrar elecciones y el Sr. Orbán ha sido llevado inexorablemente a la oposición y había intereses de las dos potencias mundiales en que siguiera al frente del país.
Parece que nos les ha salido muy bien.
El asunto es que para el Sr. Trump, Europa es el enemigo interno, al que hay que batir y, por eso su apoyo directo a los partidos “patriótico europeos”, entre ellos destaca el FIDESZ HÚNGARO, pero también el Frente Nacional Francés, la Alternativa para Alemania, el Gobierno Italiano de Giogia Meloni y como no VOX de Santiago Abascal y seguramente algunos otros.
Por lo tanto en triángulo Trump, Putin y Orbán explica el interés de las elecciones húngaras a nivel internacional, se trataba de ver qué capacidad de resistencia tiene la Unión Europea.
Llegarán, si no pasa nada todavía más raro, el mes de noviembre de este año y se celebraran los comicios de medio mandato en Estados Unidos, no parece que le pueda ir bien al Sr. Trump, pero eso ya se verá.
El asunto no es otro que preservar los valores de la Unión Europea, con nuestros conflictos y normas algunas veces, muchas de ellas, difíciles de cumplir y de interiorizar por los ciudadanos europeos, pero es el respeto por las normas o la ley de la jungla, eso es lo que nos jugamos en estos tiempos tan convulsos.
Nos hemos de reafirmar como europeos y reafirmar a la Unión Europea, es y debe ser un baluarte democrático inexpugnable, debemos alimentar la esperanza en la supervivencia democrática como forma política, no podemos permitir maniobras que debiliten a la Unión Europea, sí con sus defectos y sus mandatos, pero debemos tener en cuenta que fuera de la Unión hace mucho frío y prefiero algo de calor.
