Desde Daroca

Ya hemos escrito en este Comarcal sobre el linaje Bernabé, originario de Báguena y extendido por toda la antigua Comunidad de Aldeas de Daroca y aunque en menor medida en la de Calatayud, incluso en el resto de España y América. Todo comienza en 1363, durante la Guerra de los dos Pedros entre Castilla y Aragón, cuando Miguel de Bernabé, alcaide del castillo de Báguena prefirió morir antes que entregarlo a los castellanos. Los descendientes de este hombre se extendieron a través de diversos entronques como Gil de Bernabé, Pardo de Bernabé, Cubero de Bernabé, Valero de Bernabé, Polo de Bernabé, Abad de Bernabé y otros. De todos estos linajes surgieron personas importantes en diversos ámbitos como el político, el eclesiástico o el militar.
De estos últimos, mencionamos hoy a Mariano Gil de Bernabé Ybañez, merecedor de un homenaje durante los actos del 200 Aniversario de los Sitios de Zaragoza por parte de la Academia General Militar y el Ayuntamiento y Pueblo de Báguena. Este aragonés, el único militar del Ejército de Tierra que descansa en el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando, Cádiz, ha pasado a la Historia como el fundador de la Academia Militar de la Isla de León, actualmente conocida como Isla de San Fernando, institución pionera de los distintos centros de enseñanza del Ejército. Durante muchos años pervivió el apelativo “los Gilitos” entre muchos oficiales, jefes y generales del Ejército Español que habían recibido su formación militar de este baguenero que fue también el inspirador de la Oficialidad de Complemento. Había nacido el 14 de octubre de 1765 en Báguena, actual provincia de Teruel, entonces aldea de la Comunidad de Daroca, ciudad de la que era regidor su padre Juan Jerónimo Gil de Bernabé Azaila. Su madre era Manuela Ybañez Garcia.
Con apenas 16 años, ingresó en el Colegio de Artillería de Segovia en donde alcanzó el grado de subteniente en enero de 1787 con el número 2 de su promoción de 256 alumnos entre los que se encontraba Luis Daoiz, que más tarde moriría junto a Velarde, defendiendo Madrid de las tropas francesas. En 1792 ascendió a teniente y ese mismo año casó con la joven segoviana Petra Ramos Billamizar con la que llegaría a tener 9 hijos. Destinado durante algún tiempo en Barcelona volvió a Segovia como profesor del Colegio en donde se había formado. Tres años más tarde, España y Portugal se aliaron para combatir a Francia en la “Guerra de los Pirineos” y Gil de Bernabé fue incorporado al ejército expedicionario que mandaba otro aragonés, el general Ricardos, participando en la toma de San Lorenzo de Cerdá con gran victoria de las armas españolas.
En 1802, ya con el grado de capitán, volvió a impartir clases en Segovia, hasta la invasión francesa de 1808. El Colegio de Segovia, con todos sus efectivos se unió al Ejército para combatir al invasor, participando en varias acciones de guerra. En 1809 Mariano fue enviado, como director, a la Escuela de Oficiales de Sevilla, encargándose de la formación del Batallón de Escolares de la Universidad de Toledo. Sin embargo, al año siguiente la Escuela tuvo que abandonar sus instalaciones, ante el avance de los franceses, embarcando en Ayamonte hacia la Isla de León, en donde volvió a poner en funcionamiento la Academia de Oficiales siendo ascendido a teniente coronel y promovido a coronel al año siguiente. Muy poco después comenzó a tener problemas de salud llegando incluso a verse imposibilitado, sin embargo, siguió ocupándose de la dirección y buen funcionamiento de la Academia hasta, prácticamente, el día de su muerte el 23 de agosto de 1812.
