
El marquesado de Alcocebar resulta bastante desconocido en Daroca, sin embargo, en esta ciudad nació, vivió y murió el IV Marqués de ese título, de nombre Manuel Raymundo Cubero Cuadrado, hijo y nieto de darocenses y perteneciente a este linaje, con mucho arraigo en Daroca
El Cubero más antiguo localizado, es Diego Cubero Julián, hijo de Josef y María, que casó en la parroquia de San Pedro en 1678 con Graciosa Felipe de Bernabé, de cuyo matrimonio nació Josef Cubero Felipe de Bernabé. Este casó con Rosa Magallón, de Tarazona y de ellos nació, en 1707, Josef Cubero Magallón, que fue regidor de Longares en 1737 y posteriormente corregidor de Daroca. Casó con Vicenta Garay y el hijo de ambos se llamó Josef-Vicente, bautizado como todos sus antepasados en la parroquia de San Pedro, en 1752 y casaría también en la misma parroquia con Manuela Bricciani de Ciudad Rodrigo.
Su hijo, Bruno-Vicente Cubero Briciani, fue bautizado también en la parroquia de San Pedro, casó con Manuela Cuadrado Carrillo, natural de Siguenza, de cuyo matrimonio nació el 21 de junio de 1808 el mencionado al principio, Manuel Raimundo Cubero Cuadrado, bautizado como sus inmediatos antepasados en la parroquia de San Pedro de Daroca. Don Raimundo heredaría el marquesado de Alcocebar por línea materna, a través del apellido Carrillo, segundo de su madre, Manuela Cuadrado Carrillo. Este título había sido concedido por Fernando VI, junto al vizcondado de Acuña, un 28 de junio de 1752 a Nicolás Carrillo de Mendoza.
Siguiendo la costumbre de casarse con mujeres de otro lugar, Manuel Raimundo casó con Eusebia Ezquerra Ortigas, de Sobradiel, pero la hija de ambos, y heredera del anterior como V marquesa de Alcocebar, nació en Daroca el 22 de julio de 1833, y lo mismo que el resto de los Cubero anteriores fue bautizada en la parroquia de San Pedro.
Aunque emparentados directamente con los de San Pedro, también en la parroquia de San Andrés se encuentra el apellido Cubero desde el siglo XVII.
Varias generaciones fueron parroquianos de ella durante prácticamente todo el siglo XVIII, siendo personas de relevancia en la vida social de Daroca los Cubero Grajales y los Cubero Morata.
Muy anterior a estas fechas en la de San Miguel, encontramos la partida de Bautismo de 1643 de Diego Cubero Royo, hijo de Gerónimo y de Cathalina
En el panteón familiar de Daroca descansan entre otros, el mencionado don Manuel Raimundo, cuarto marqués de Alcocebar y su hija y heredera Magdalena Francisca Cubero Ezquerra, y en el pequeño altar del maltrecho mausoleo se encuentra el blasón de este linaje como cuadro armero de los marqueses de Alcocebar con todos sus esmaltes, y es como sigue: Escudo cuartelado en cruz: 1º en campo de azur cinco torres de oro aclaradas de sable, linaje de los Torres. 2º linaje de los Mendoza, en campo de gules sembrado de panelas de plata una cadena de oro en forma de sotuer o aspa, unida por los lados, arriba y abajo. 3º En campo de oro, banda de sinople como corresponde al linaje de los Albornoz, 4º, Caldera jaquelada de oro y gules con siete cabezas de sierpe a cada lado y bordura de oro. Sobre el todo el escusón de los Carrillo, en campo de gules un castillo de oro.
Como ocurre también con otros linajes o apellidos de arraigo en Daroca en otros tiempos, el Cubero es actualmente casi inexistente. Los últimos inscritos a principios del siglo XX y finales del XIX, ya en la parroquia de Santa María son varios hermanos Cubero-Julián y Cubero Francés, originarios de Santa Cruz de Grio.
