
Con esta denominación es conocido uno de los edificios más emblemáticos de Daroca, que se encuentra en pleno centro de la ciudad y que ha tenido usos muy distintos en otros tiempos. En siglos anteriores, en la primera planta albergó el Palacio del Justicia y las Casas Consistoriales y en los dos pisos superiores la Cárcel del Partido hasta principios del pasado siglo XX. En 1928 la Corporación Municipal acuerda por unanimidad construir en ese lugar un moderno Grupo Escolar Mixto, sin embargo, este espacio no fue la primera opción que el Ayuntamiento tenía para su construcción.
En principio, se pensó como lugar idóneo las inmediaciones del Paseo, pero no había en él una parcela municipal suficiente, por lo que se solicitó, sin éxito, a las familias Lozano y Perisé la cesión de una parte de terreno de sus huertas para su construcción. Doña Pilar Lozano dijo no estar en contra de la construcción del Grupo Escolar pero no quería desprenderse de ninguna parte de su huerta que había sido de su padre y prefería conservarla completa.
Se plantearon entonces nuevas ubicaciones; entre otras un campo en el Camino de la Estación, frente a la fábrica de La Vega y un terreno en la Carretera de Madrid, que fueron desestimados por encontrarse, ambas, demasiado alejadas de la Ciudad.
Entre tanto, la Dirección General de Prisiones cede al Estado Español el edificio hasta ahora destinado a Cárcel del Partido de Daroca para que la Junta Municipal de la ciudad lo utilice como considere oportuno, y el Concejo no dudó en que su utilización fuese la de construir el tan ansiado Grupo Escolar Mixto que contará con tres secciones de niños y tres de niñas
Tomada ya esta decisión en firme, el Ayuntamiento acuerda por unanimidad en un pleno celebrado el 25 de febrero de 1927, presidido por su alcalde Manuel Gil López, adquirir el edificio contiguo, conocido como Almudí, a su actual propietario, Francisco Villanueva, por un precio de 3.000 pesetas, con el fin de que el futuro grupo escolar sea un edificio sin edificaciones a los lados, y en lugar del Almudí abrir una calle hacia el barrio de Hiladores.
A finales de 1932 el Ayuntamiento ya tiene decidido derribar el edificio de la cárcel vieja y poco después ya se encuentran en Daroca los planos del futuro edificio, realizados por el arquitecto provincial que se ponen a disposición del arquitecto municipal para su consulta y estudio. Faltaba ahora acordar si la construcción ha de hacerla el Ayuntamiento o si por el contrario la llevaría a cabo el Estado con la aportación del Municipio
Finalmente se acuerda que la construcción la haga directamente el Estado, aportando el Municipio el 30% del importe de la misma en metálico y además las tejas necesarias y las maderas procedentes del derribo del edificio de la cárcel, así como los ladrillos y piedras que de dicho edificio han de salir.
En total se estima que la aportación económica del Ayuntamiento sea de unas 25.000 pesetas, comprometiéndose a hacer efectiva dicha cantidad antes de comenzar la obra. El precio de las tejas y ladrillos que el Ayuntamiento se compromete a poner está calculado en 100 pesetas el millar de ladrillo macizo y 130 el millar de teja árabe, y los sueldos de los maestros albañiles y los peones serán de 10 y de 6 pesetas respectivamente.
Durante la Guerra Civil de 1936 a 1939 el recién construido edificio servirá como Hospital de Sangre y a su término funcionará ya como colegio mixto hasta 2008 en que se estrenó un nuevo colegio al final del Paseo.
