
En la puerta. Respirando.
Pero posado en el pomo.
Sin atreverse a salir. Sin confiar.Sin poder aún despegar.
Un día, se habrán secado sus plumas. Su quiebro se restablecerá.
Se curarán sus heridas del alma. Y, cuando así sea, en colores,
renacerá.

En la puerta. Respirando.
Pero posado en el pomo.
Sin atreverse a salir. Sin confiar.Sin poder aún despegar.
Un día, se habrán secado sus plumas. Su quiebro se restablecerá.
Se curarán sus heridas del alma. Y, cuando así sea, en colores,
renacerá.