La organización planteó una edición especial en memoria de quien fue mantenedor del evento durante quince años.

Loscos arganiza cada año la justa poética en honor a Fray Domingo Anadón. La edición de este año, celebrada el pasado 4 de abril, fue una edición especial y mucho más reducida que en otras ocasiones ya que la organización quiso plantearla como una edición de recuerdo de lo que se ha ido consiguiendo año a año y como un recuerdo especial a Joaquín Campo, vecino de Loscos que fue el creador y mantenedor del evento hasta que falleció el año pasado.

Se alcanzan 16 ediciones de la justa poética y, como es habitual, todo comenzó con la llamada de bombos y tambores y con el desfile de personajes, ataviados con trajes de época, que se terminaron concentrando en el pabellón. Los años pares el concurso poético está destinado al ámbito local y este no fue una excepción.

Se pudieron escuchar poemas sobre la propia localidad de Loscos y, por supuesto, sobre Fray Domingo Anadón, personaje al que se dedica el evento desde su creación. La principal novedad fue que se dio la oportunidad a los participantes de que centraran sus textos también en Joaquín Campo Betés, en su memoria y legado tanto con respecto a Loscos como con respecto a la justa poética, de la que estuvo al frente durante quince años.

Lectura del poema vencedor “Amigo del alma”.

Los trabajos que se elaboraron estuvieron todos comprendidos entre los 28 y los 60 versos en el caso de las poesías o entre las 400 y las 1.300 palabras si se trataba de un texto en prosa. Todos ellos fueron escuchados, leídos a viva voz por sus autores, en la ermita de Loscos. Hasta allí tanto escritores como personajes y vecinos llegaron guiados por el tradicional desfile de antorchas que precede a la justa poética y al que le sigue otro acto tradicional como es el reparto de pan bendito, todo con la colaboración de la cofradía de La Dolorosa y de Cristo en la Cruz, que abrió camino con sus tambores y bombos.

El primer premio recayó en Juan Pablo Herrando con su poema “Amigo del alma”, un autor local que ya sabe lo que es alzarse con el primer premio de la justa puesto que no era la primera vez que lograba vencer. El buen tiempo animó a que muchas personas acudieran como espectadoras al evento, aunque por parte de la organización se echó en falta algo más de participación en el mismo.
Terminada la justa poética la comisión de fiestas de Loscos ofreció en el pabellón una cena de exaltación del adobo que contó con más de doscientos inscritos y que culminó con un bingo para todos los asistentes.

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