Varios municipios de la Comarca del Jiloca están participando en el proyecto europeo Desert (Diet and Exercise Strategies for Equity in Rural Territories), una iniciativa de investigación que tiene como objetivo analizar y mejorar el acceso a la alimentación y la actividad física en entornos rurales.
El fin último de la investigación, como explicó la responsable principal, la profesora de la facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Zaragoza, Isabel Antón, es tratar de identificar en el territorio esos “desiertos”. Se consideran desiertos alimentarios las áreas o municipios que no tienen un acceso sencillo a productos saludables, bien porque no cuentan con servicio de tienda, porque los precios de los establecimientos locales son demasiado elevados para la población o debido a las malas comunicaciones con el establecimiento más cercano. En cuanto a los desiertos de ejercicio, se trata de aquellas zonas en las que no hay acceso a programas de actividad física o infraestructuras destinadas a ello. En total los investigadores tendrán en cuenta más de 140 indicadores de cara a elaborar y mapear las localidades consideradas “desiertos”, para después plantear estrategias que traten de mejorar el acceso de la población a los servicios de los que carecen.
Este proyecto, coordinado en España por la Universidad de Zaragoza, se basa en un enfoque de ciencia ciudadana, lo que significa que los vecinos de los municipios seleccionados participan activamente en el proceso aportando su experiencia, identificando necesidades y proponiendo posibles mejoras para el pueblo. De hecho en los próximos meses se comenzarán a realizar entrevistas, encuentros y dinámicas participativas en las distintas localidades del Jiloca que se engloban en el proyecto, abiertas para todos los mayores de 12 años que quieran contribuir aportando su visión sobre el tema.
