La procesión de los Sagrados Corporales y las alfombras florales protagonizaron un año más los días centrales de las fiestas

Las Fiestas del Corpus Christi de Daroca han vivido durante los últimos días sus jornadas más destacadas con una programación que ha combinado tradición religiosa, actividades populares, propuestas culturales y actos festivos para todas las edades. Tras el arranque celebrado durante el primer fin de semana, la ciudad afrontó desde el miércoles 3 de junio los actos centrales de una celebración estrechamente vinculada al milagro de los Sagrados Corporales, uno de los acontecimientos históricos y religiosos más relevantes de la localidad. Todas las actividades se desarrollaron con normalidad y contaron con una amplia participación de vecinos y visitantes.
La programación continuó el miércoles con diferentes actos previos al día grande del Corpus. Los más pequeños protagonizaron un recorrido por los alrededores del Paseo de la Constitución acompañados por la charanga Pífola y los cabezudos. Durante la tarde comenzaron los preparativos de las tradicionales alfombras florales, uno de los elementos más representativos de la festividad, mientras las peñas celebraron su pregón antes de la lectura oficial desde el balcón del Casino y del posterior chupinazo junto a las Reinas de las fiestas en la Plaza de Santiago.
Día grande
El jueves se celebró el Día de los Sagrados Corporales, la jornada más importante de las fiestas. Desde primeras horas de la madrugada, numerosos participantes trabajaron en la elaboración de las alfombras florales instaladas en distintos puntos del recorrido procesional. Estas composiciones, declaradas Bien de Interés Cultural, volvieron a convertirse en una de las imágenes más características del Corpus y en uno de los principales atractivos para quienes visitaron la ciudad.
A las once de la mañana tuvo lugar la solemne eucaristía en la Basílica de Santa María de los Sagrados Corporales, oficiada por el arzobispo de Zaragoza, Carlos Manuel Escribano Subías. La ceremonia contó con la participación de la coral darocense Ángel Mingote, los Infanticos del Pilar y la Capilla de Música de las Catedrales de Zaragoza. Posteriormente se celebró la tradicional procesión de los Sagrados Corporales hasta la Torreta, acompañada musicalmente por la Banda Municipal de Daroca.
La procesión volvió a constituir el acto central del Corpus darocense. Esta tradición, vinculada al milagro de los Sagrados Corporales y al origen histórico de la festividad, reunió a numerosos fieles y visitantes. El recorrido por las calles engalanadas y cubiertas por las alfombras florales permitió revivir una celebración que forma parte de la identidad histórica de la ciudad y que mantiene su relevancia siglos después de sus orígenes.
Actividad festiva
Junto a los actos religiosos, las fiestas continuaron con una intensa programación popular. Durante la tarde del jueves tuvieron lugar actuaciones musicales y de baile en la Plaza de Santiago, mientras que la jornada concluyó con baile popular, fuegos artificiales y una nueva sesión festiva en el pabellón municipal. Los espectáculos musicales y las actividades organizadas en distintos espacios permitieron mantener la actividad en las calles a lo largo de toda la jornada.
El viernes y el sábado continuaron las propuestas dirigidas a públicos de diferentes edades. El programa incluyó actividades infantiles, pasacalles con gigantes y cabezudos, campeonatos de guiñote y petanca, actuaciones musicales, exhibiciones taurinas y espectáculos en la plaza de toros. A ello se sumaron varios conciertos tributo y las tradicionales sesiones nocturnas con orquestas, charangas y actividades organizadas por las peñas, que volvieron a desempeñar un papel destacado dentro de la programación festiva.
Las fiestas concluyeron el domingo con una nueva jornada dedicada al Corpus Christi. La programación incluyó la procesión hasta el convento de las Madres Dominicas y la solemne eucaristía en la Basílica de Santa María de los Sagrados Corporales, acompañada por el Grupo Folclórico Darocense. Durante la tarde se desarrollaron actividades infantiles, espectáculos familiares y las finales de los campeonatos organizados durante la semana. La cena popular, la proyección del vídeo oficial de las fiestas, los fuegos artificiales, la traca final y el tradicional «Pobre de mí» pusieron el broche final a unas celebraciones que volvieron a convertir al Corpus en el principal referente festivo y religioso de Daroca.
