Los vecinos alertan de que la vía alternativa es insegura, atraviesa cauces de agua y deja a la pedanía sin servicios básicos

Los vecinos de Valverde continúan alzando la voz ante lo que califican como una situación de “semiincomunicación” y “grave inseguridad”. Denuncian que la paralización de las obras de mejora en la carretera TE-V-1121, que une Olalla con Valverde, ha dejado al núcleo urbano dependiendo de un camino alternativo que no garantiza el acceso de servicios esenciales ni de emergencias.
Habitantes y diversas asociaciones locales ya han solicitado formalmente la intervención de los organismos de supervisión para que la Diputación Provincial de Teruel les garantice de forma inmediata un acceso digno y asfaltado. Exigen “que no se prioricen los plazos de obra sobre la seguridad y los derechos básicos de los habitantes de Valverde” y esta petición, según confirman, han llegado incluso hasta el Justicia de Aragón.
La indignación vecinal se extiende también a la planificación del proyecto. Los habitantes de Valverde aseguran que el contrato actual de la Diputación Provincial de Teruel solo contempla la mejora de 1,2 kilómetros de los 6 totales y recalcan que esto implica que “aunque se termine el tramo actual, el barrio volverá a quedar incomunicado en cuanto comiencen las fases sucesivas si no se habilita un acceso asfaltado y seguro de forma permanente”.
Tras las quejas formales que presentó este barrio pedáneo de Calamocha el pasado 10 de marzo la Diputación Provincial de Teruel intervino en la vía alternativa que ahora utilizan los vecinos para entrar y salir, y que se encontraba en malas condiciones. La Diputación aplanó el firme y lo rellenó con grava, actuación que los residentes consideran “notablemente insuficiente”.
Reconocen que se ha recuperado la recogida de basuras y que el camión ya puede acceder a sus calles con normalidad, pero denuncian que la falta de una vía adecuada sigue impidiendo que se restablezcan otros servicios esenciales como el reparto de correo y el autobús de línea hacia Calamocha, dos cuestiones que consideran “vitales” para una población que “depende del centro comarcal para trámites y suministros”. Al margen de los servicios la mayor preocupación de los vecinos de Valverde radica en la seguridad. Aseguran que el trayecto provisional obliga a los conductores a atravesar cauces de agua y a circular bajo arbolado inestable. “Nos preocupa seriamente que los servicios de emergencia no puedan actuar de manera eficaz si hay una urgencia”, señalan. Además, advierten que cualquier inclemencia meteorológica, como lluvia o nieve, dejaría la vía totalmente impracticable.

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