El equipo dirigido por Sergio Lagunas disputará el próximo curso categorías nacionales por primera vez en su historia

Calamocha se echó a las calles el pasado 22 de mayo para rendirse ante los héroes del equipo de fútbol que han firmado esta temporada una de las páginas más brillantes de la historia reciente del deporte turolense. El ascenso del CF Calamocha a Segunda RFEF desató una celebración multitudinaria que transformó al municipio en una auténtica fiesta rojilla desde primeras horas de la tarde y hasta bien entrada la madrugada.
Jubileo en Jumaya
La jornada arrancó en el estadio municipal de Jumaya, escenario donde comenzó una celebración que quedará grabada en la memoria colectiva de la afición calamochina. Allí, la Real Federación Aragonesa de Fútbol hizo entrega oficial del trofeo que acredita al conjunto del Jiloca como campeón de Tercera RFEF, poniendo el broche de oro a una temporada que se recordará durante muchos años en el municipio por el carácter competitivo demostrado por el conjunto entrenado por Sergio Lagunas y por la gran comunión formada entre plantilla y afición.
Rodeados por varias decenas de seguidores, los jugadores fueron recibiendo uno a uno las medallas que los reconocen como campeones antes de que llegase uno de los instantes más esperados de la tarde. El capitán del CF Calamocha, José Carlos Gil, elevó el trofeo al cielo de Jumaya entre confeti, aplausos y canticos dejando una de las imágenes de la jornada.
Reconocimiento oficial
El programa de celebraciones también tuvo espacio para otros reconocimientos. El club quiso agradecer públicamente el respaldo recibido durante la temporada con un homenaje especial al patrocinador Joaquín Juste, que recibió una camiseta conmemorativa personalizada como detalle a su implicación con el proyecto rojillo. Un gesto que evidenció la importancia del apoyo institucional y empresarial a la hora de lograr en el deporte éxitos tan destacados como puede ser un ascenso a categorías nacionales.
Tras la ceremonia federativa, el césped de Jumaya se convirtió en una improvisada fiesta entre jugadores y aficionados. Hubo fotografías, cánticos y abrazos antes de que la expedición pusiera rumbo al Ayuntamiento de Calamocha, siguiente parada de una tarde para el recuerdo.
Balcón municipal
En el consistorio, el equipo fue recibido por la corporación municipal en un salón de plenos abarrotado por vecinos y seguidores. El alcalde, Manuel Rando, destacó el impacto social y deportivo de un éxito que trasciende lo puramente futbolístico y que pondrá a Calamocha en el mapa del fútbol nacional. La plantilla recibió obsequios institucionales y se presentó la placa conmemorativa que recordará para siempre este ascenso y que reza: “Del Ayuntamiento de Calamocha al club de fútbol. En reconocimiento por su ascenso a Segunda RFEF. Un pueblo. Un escudo. Un sueño”.
Pero el momento más esperado llegó en el balcón del Ayuntamiento. Allí, con la plaza completamente llena, los jugadores compartieron el trofeo con una afición entregada que volvió a entonar el ya clásico “campeones, campeones”. Entre discursos improvisados, música y emoción desbordada, se selló una de las imágenes de la jornada.
La celebración continuó con una caravana que recorrió las principales calles del municipio. Banderas, música y afición acompañaron al equipo hasta la plaza Bartolomé Esteban, donde se vivió la puesta de bufanda a San Roque y el Bailador. Calamocha cerró así una jornada para el recuerdo que quedará para siempre grabada en las páginas más brillantes de la comarca.
