La actuación incluye la instalación de contadores digitales en los cinco barrios que aún no disponían de este sistema y se encuentra financiada con los fondos PERTE que ha aportado el Gobierno de España para la modernización del servicio

El Ayuntamiento de Calamocha continúa avanzando en la modernización y control de su red de abastecimiento de agua mediante la instalación de contadores digitalizados en los cinco barrios que todavía no disponían de este sistema. La actuación se llevará a cabo gracias a una subvención de 143.000 euros procedente de los fondos PERTE del Gobierno de España y permitirá conocer en tiempo real los consumos y posibles incidencias de la red. El alcalde de Calamocha, Manuel Rando, explicó que el objetivo es evitar la revisión manual casa por casa y facilitar un mayor control desde el Ayuntamiento.


El municipio de Calamocha cuenta con once barrios y un total de doce puntos de agua, lo que obliga al consistorio a mantener una compleja infraestructura hidráulica repartida por todo el término municipal. La concejala Sonia Palacio señaló que “son muchos y muy elevados los costes” derivados del mantenimiento de cada captación. Según detalló el alcalde, el servicio dispone de un fontanero encargado de revisar las instalaciones y de una empresa especializada que realiza las analíticas y controles exigidos por la normativa sanitaria.


La captación principal de agua de Calamocha alcanza los 200.000 litros por hora en pleno rendimiento y actualmente funciona mediante un sistema automatizado que permite controlar distintos parámetros del abastecimiento. Además, el Ayuntamiento ha realizado inversiones en una planta fotovoltaica para reducir el gasto energético derivado del funcionamiento de las instalaciones y de los sistemas de bombeo y tratamiento del agua.


Parte del agua captada se traslada hasta la planta de ósmosis ubicada en el polígono industrial. Allí se lleva a cabo un proceso que reduce la concentración de minerales presentes en el agua antes de mezclarla nuevamente con el caudal habitual. Rando recordó que la planta se construyó hace once años, después de detectarse niveles de mineralización superiores a los recomendados en el agua de la zona. Las instalaciones pueden osmotizar en total hasta 100.000 litros por hora, aunque el porcentaje tratado se ajusta en función de las necesidades del suministro.

Control y mantenimiento


La nueva normativa obliga a realizar revisiones diarias en Calamocha, El Poyo, Navarrete, Cutanda y Luco del Jiloca, mientras que en el resto de barrios deben efectuarse controles semanales. El Ayuntamiento también ha incrementado la frecuencia de limpieza de depósitos, pasando de una periodicidad obligatoria de tres años a una limpieza anual. Además, algunas captaciones, como la del cerezo de Collados, incorporan sistemas de filtrado y control de turbidez para garantizar que el agua llegue potable a las viviendas.

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