
Más de 10.000 agricultores colapsan Bruselas en una movilización que contó con representación de las comarcas
Más de 10.000 agricultores y ganaderos de toda Europa, entre ellos alrededor de 500 españoles, se manifestaron el pasado 18 de diciembre en el centro de Bruselas para protestar contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur y para exigir que no se recorten las ayudas de la Política Agraria Común (PAC). Entre esa marea humana y de tractores también estuvo representado el campo turolense, con la presencia de varios agricultores de las comarcas del Jiloca y Daroca, que viajaron hasta el corazón de las instituciones europeas para reivindicar el futuro del sector.
La protesta, convocada por la organización europea Copa-Cogeca, coincidió con una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE y tuvo un marcado carácter simbólico: el campo europeo volvió a hacerse oír en Bruselas para denunciar lo que considera una amenaza directa a su viabilidad económica. Cientos de tractores bloquearon las principales calles de la capital belga, colapsando la ciudad y obligando a intervenir a la policía, que en algunos momentos utilizó gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.
Desde el Jiloca y Daroca acudió una representación ‘nutrida’, aunque modesta en número si se compara con el conjunto de la movilización. Agricultores vinculados a organizaciones como UAGA y ASAJA, procedentes de localidades como Gallocanta, Used o Calamocha, formaron parte de la expedición aragonesa.
Uno de ellos fue José Antonio Miguel, agricultor de Gallocanta que residen en Calamocha, quien acudió acompañado de su hijo Iván.
Para Miguel, veterano en este tipo de protestas, la manifestación tuvo un carácter especial. “Es la tercera vez que voy a una movilización en Bruselas y esta fue distinta, porque la respuesta de los agricultores europeos superó incluso lo que había previsto la propia organización”, explica. La acumulación de tractores fue tal que la marcha no pudo completar el recorrido previsto, al quedar bloqueados prácticamente todos los accesos a la ciudad.
El agricultor del Jiloca relata también la dureza de algunos momentos.
“Había mucha actividad policial. He vivido cargas con agua y caballos en otras ocasiones, pero esta es la primera vez que me lanzan gases lacrimógenos. Cuando ves venir los botes tienes que salir corriendo porque te quedas sin oxígeno”, recuerda. Pese a ello, subraya que la movilización fue una demostración clara del rechazo del sector a la actual propuesta de la PAC y el acuerdo con Mercosur.
Las organizaciones agrarias denuncian que dicho acuerdo permitiría la entrada masiva de productos de terceros países sin exigirles las mismas condiciones laborales, medioambientales y fitosanitarias que se imponen en Europa, lo que consideran una competencia desleal. A ello se suma el temor a un recorte presupuestario de la PAC, que para muchos agricultores supondría la ruina y pondría en riesgo la seguridad alimentaria.
Para Iván, que este año ayuda a su padre en el campo, el viaje fue una experiencia decisiva. “Vivió que merece la pena luchar por lo que creemos justo”, señala José Antonio Miguel. De hecho, tras la presión ejercida por la protesta, los dirigentes agrarios fueron recibidos por responsables europeos y se anunció el aplazamiento del acuerdo. Un gesto que refuerza la idea de que, también desde comarcas como Jiloca y Daroca, la voz del campo puede influir en las decisiones que se toman en Europa.
