Los ladrones han entrado en casas, comercios y explotaciones sembrando preocupación entre los vecinos

La Comarca del Jiloca lleva varias semanas en alerta ante una oleada de robos que han sacudido a muchos de los municipios de la zona.
Una de las localidades más afectadas ha sido Monreal del Campo. Allí el alcalde, Mario Latorre, asegura que están siendo “semanas complicadas”. En total se han cometido una docena de robos y lo han intentado otras cinco veces más, sin éxito, “se han llevado 240 cabezas de corderos y pertenencias particulares de las casas, en algunos comercios ha saltado la alarma y hemos podido actuar”, comentó. Sin ir más lejos el pasado fin de semana durante la 10K Frío Extremo los ladrones asaltaron el domicilio de uno de los participantes, que se enteró por casualidad al sacar el teléfono móvil para comprobar lo que estaban registrando sus cámaras de seguridad. Según los testigos los culpables se subieron en un coche de la marca Audi y emprendieron la huida por la N-211 a gran velocidad; los vecinos trataron de frenarlos pero no fueron capaces. Al día siguiente los hechos se repitieron, esta vez en el domicilio de uno de los presidentes de mesa electoral, que tuvo que abandonar el escrutinio.
Esta situación ha creado una situación incómoda para los vecinos “estamos preocupados y se ha generado un sentimiento de inseguridad”, confesó Latorre, quien aún así quiso mandar un mensaje de calma a la población. El pasado martes de hecho se produjo una reunión entre el Ayuntamiento, la Subdelegación del Gobierno y los vecinos para explicarles la situación y tratar de calmar los ánimos. En esa reunión se puso de manifiesto que se han incrementado las patrullas presentes en la zona y que ese refuerzo seguirá durante las próximas semanas “hay que ser prudentes al hablar de estos temas porque hay quien piensa que no se está haciendo nada y sí que se está haciendo, lo que ocurre es que se trata de un trabajo lento”, apuntó Latorre. El Ayuntamiento está trabajando en un proyecto para instalar cámaras de seguridad en las principales entradas y salidas del municipio y se está intentado “agilizar los trámites lo máximo posible”.
La situación se ha repetido en Blancas, donde se han sustraído sobre todo herramientas de las explotaciones, pero también en Odón. Allí en una sola noche robaron en cinco almacenes y lo intentaron en otro más “se llevaron desde grupos electrógenos hasta llaves o máquinas de fundir” manifestó el alcalde, Javier Hernández. En Odón algunos vecinos ya habían empezado a instalar alarmas en sus naves y “muchos habían empezado a bajar sus pertenencias a los almacenes del casco urbano”. Calamocha tampoco se ha quedado al margen de estos sucesos. Precisamente, la seguridad fue uno de los temas claves en la última sesión del pleno del Ayuntamiento. Lo primero que hizo la teniente de alcalde, Sonia Palacio, fue aclarar que no se han robado ocho coches en la localidad, tal y como indicaba un bulo que se difundió por redes sociales, aunque sí que consta la denuncia de un vehículo sustraído. También se informó de que desde el Ayuntamiento se han puesto en contacto con la Subdelegación de Gobierno y con cargos de la Guardia Civil y se ha solicitado que aumente el número de efectivos. El alcalde, Manuel Rando, adelantó que en el presupuesto de 2026, si se aprueba, se va a dedicar una partida económica a la instalación de cámaras de seguridad y vigilancia. “Ya tenemos los estudios, se pondrán primero en los barrios ya que son los sitios en los que menos gente hay y más fácil es robar”. La Guardia Civil solicita la colaboración de los vecinos para que informen de personas, vehículos o conductas sospechosas.
