La Asociación de Amigos de la Celtiberia organizó esta cita con el fin de difundir el legado y la importancia del periodo

El pasado fin de semana la Fundación Campo de Daroca acogió el VIII Encuentro de la Celtiberia literaria y creativa. La cita tiene como objetivo dar visibilidad a los creadores vinculados a la Celtiberia y poner en valor el patrimonio cultural del territorio. Además este año coincidiendo con la celebración del Año de los Pastores y los Pastizales la edición tuvo como ejes principales la relación entre el patrimonio celtibérico y la cultura céltica europea y la tradición pastoril y ganadera. Este vínculo se puso de manifiesto, por ejemplo, en la conferencia «La trashumacia en la celtiberia», que ofreció el antropólogo Luis Vicente Elías o con la conferencia «Celtiberia en la Céltica», de Francisco Marco, catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Zaragoza.
El programa de actos se complementó con una lectura narrativa a cargo de los escritores Pablo Pérez y Eva Morera, una lectura poética con Agustín Porras y Cristina Prieto y con la conferencia «Despoblación. Situación actual y políticas públicas» a cargo de Vicente Pinilla, director de la Cátedra de Despoblación de la Diputación Provincial de Zaragoza. Esta última se completó con una visita guiada al patrimonio histórico-artístico de Daroca en la que la veintena de participantes que acudieron realizaron un recorrido a pie parando en los principales símbolos y emblemas de la localidad relacionados con este periodo y pudieron conocer más a fondo su historia, simbología e implicaciones.
Además, los músicos Gabriel Sopeña y Joaquín Pardinilla ofrecieron un diálogo con el título «¿existe una música celtibérica?» en el que ambos trataron de dar respuesta a esta pregunta de difícil solución. A día de hoy no existe una evidencia física como partituras o registros musicales que avalen esa idea, pero gracias a la arqueología del sonido se sabe que los celtíberos tenían una rica vida sonora vinculada a la guerra, la religión y los rituales. Esta reflexión culminó con la interpretación de varias piezas a dúo por parte de los dos ponentes. Además de los actos más teóricos la Asociación de Amigos de la Celtiberia entrego la Tésera de Honor a Francisco Marco. Se le reconoció por su empeño investigador para tratar de comprender mejor la antigua Celtiberia en el ámbito europeo.
Durante todo el evento su pudo disfrutar una exposición con una selección de fotografías sobre las actividades más recientes de la Asociación de Amigos de la Celtiberia de la que se ocupó Sergio Royo, y otra exposición sobre turismo de la Celtiberia.
