
A más de 60 km de Daroca y a poco más de 40 de Teruel se encuentra esta bonita localidad ubicada en una elevada planicie que ofrece una atractiva y espectacular imagen de la localidad. Pertenece a la actual provincia de Teruel, en la Comarca del Jiloca. Sin embargo, durante siglos perteneció a la Comunidad de aldeas de Daroca en la sesma del Jiloca, junto a Almohaja, Blancas, Calamocha y Monreal del Campo, entre otras, cerca de veinte poblaciones.
Singra fue conquistada para la Cristiandad por Alfonso I en el año 1128 y fue entonces entregada junto a Torrelacárcel, al monasterio de San Juan de la Peña y más tarde adscrita a la abadía de Montearagón, ambos lugares en la actual provincia de Huesca. Con el Fuero de Daroca en 1142 es integrada a los términos de Daroca y en 1248 pasó a formar parte de la mencionada Comunidad de Daroca, donde permaneció hasta la formación de las provincias, tal como ahora las conocemos, en 1833, aunque la Comunidad a la que pertenecía tardó aún cinco años en disolverse. En 1834 fue incorporada al partido judicial de Albarracín, hasta 1965 que pasó a pertenecer al de Calamocha. Actualmente pertenece a la provincia de Teruel y desde 2003 a la Comarca del Jiloca, cuya capital es Calamocha.
La población se encuentra a más de 1000 metros de altitud, entre la Sierra Palomera y el valle del río Jiloca y cuenta en la actualidad con 75 habitantes, siendo su máxima población en 1930 con cerca de las 500 personas.
De su patrimonio artístico y arquitectónico cabe destacar la Iglesia de la Purificación, edificio barroco construido en mampostería en el siglo XVII, sobre un edificio anterior. Cuenta con tres naves, siendo la central más alta que las laterales. La primera tiene techumbre plana y las otras se cubren con bóveda de arista. La puerta de ingreso, a los pies de la iglesia data del siglo XVIII, construida en cantería con dintel y posee un alero de gran tamaño. El interior cuenta con cuatro capillas con sus correspondientes retablos, dos de ellos del siglo XVI. Su torre campanario, situada en la cabecera del templo fue la torre del homenaje de la antigua fortaleza, desaparecida, que ocupó este mismo lugar y que fue un enclave importante en el avance cristiano de Alfonso I hacia las tierras del sur. Todavía se conservan algunas estructuras subterráneas de la fortaleza, como un aljibe. Lamentablemente el castillo quedó destruido durante las guerras carlistas.
La Parroquia de Singra, que durante siglos fue una vicaría de la parroquia de Santa María de Daroca, diócesis de Zaragoza, pasó a la diócesis de Teruel en 1959. Actualmente pertenece a la Unidad Pastoral de Monreal del Campo integrada en el Arciprestazgo de Albarracín-Jiloca. En sus alrededores se encuentra la ermita de Santa Bárbara, sobre el cerro del mismo nombre. De estilo renacentista exteriormente y barroco en su interior. Desde este lugar, a primeros de mayo se lleva a cabo la bendición de los términos. Y en el casco urbano la ermita de San Roque, que contiene algunos elementos mudéjares en su artesonado, construida en el siglo XVI, posiblemente sobre otro edificio anterior.
Singra fue protagonista o sufridora de un episodio importante durante la última Guerra Civil de 1936-1939, como un punto fuerte del Ejército de la República para impedir el paso a las tropas “Nacionales”, previo a la batalla de Alfambra. Como curiosidad, decir que existe otra localidad homónima nada menos que en Bangladesh, entre las ciudades de Bogura y Rajshahi, población con cerca de 400.000 habitantes, próxima a la frontera con la India.
