El proyecto ferroviario ha sufrido retrasos tras las últimas incidencias que han tenido lugar durante la fase final de obra

La reapertura de la línea ferroviaria Zaragoza–Teruel–Sagunto se retrasará como mínimo hasta el próximo otoño tras las últimas incidencias registradas en la infraestructura, según han confirmado fuentes de ADIF. El corte del tráfico ferroviario, vigente desde el 17 de febrero de 2025, se mantendrá durante los próximos meses debido a nuevos problemas surgidos cuando las obras se encontraban ya en su fase final, lo que obliga a prolongar los plazos inicialmente previstos.
El proyecto forma parte del plan integral de mejora de la infraestructura ferroviaria, con una inversión superior a los 600 millones de euros. Las actuaciones incluyen la adaptación de túneles, la renovación de pasos superiores y la mejora general de la vía con vistas a su futura electrificación. Según ADIF, la mayor parte de los trabajos se encuentra prácticamente finalizada, aunque aún no han podido concluirse todavía debido a incidencias en el trazado.
El principal problema se localiza en el tramo comprendido entre Caminreal y Cariñena, a la altura de Encinacorba, donde las lluvias registradas en marzo provocaron un deslizamiento de tierras en un talud de unos 40 metros. Este episodio ha obligado a activar un procedimiento de emergencia para la reparación del punto afectado y el refuerzo de otros dos taludes en la zona.
Estas intervenciones adicionales, que se suman a las ya contempladas en el proyecto, han derivado en la prolongación del corte ferroviario. ADIF señala que está destinando todos los medios técnicos y humanos disponibles con el objetivo de reducir los plazos, aunque advierte de que la reapertura dependerá de la evolución meteorológica y de las condiciones geotécnicas del terreno en los próximos meses.
Obras en el Jiloca
A lo largo de la línea se ha intervenido en un total de 19 túneles, siete de ellos en el entorno de Encinacorba, además de actuaciones de mejora en pasos superiores y estructuras ferroviarias. En la comarca del Jiloca y su entorno se han desarrollado trabajos vinculados a la modernización de la infraestructura, dentro de un proyecto que también ha incorporado mejoras solicitadas por ayuntamientos y vecinos.
En paralelo, continúan los trabajos de electrificación de la línea, independientes del actual corte ferroviario. En este ámbito se han instalado ya 3.350 postes de electrificación, más de 120 pórticos rígidos y se ha desplegado la catenaria en unos 110 kilómetros del tramo Zaragoza–Teruel, lo que permitirá en el futuro una mejora en la fiabilidad.
ADIF mantiene en marcha estas actuaciones como parte de la modernización global del corredor, que permitirá la adaptación de la infraestructura a nuevos estándares de servicio. Aunque la reapertura del tráfico se ha visto retrasada, las obras de electrificación continúan avanzando de forma paralela, con el objetivo de completar la transformación de la línea en los próximos meses.
La nueva previsión estima la reapertura de la línea en otoño de 2026, una vez finalicen las actuaciones pendientes y se resuelvan las incidencias derivadas de la inestabilidad del terreno.
