En la localidad, además de la lectura del manifiesto, se estrenó un documental en el que ha participado David Sánchez

El 4 de febrero se celebra el Día Mundial contra el Cáncer y Calamocha su sumó a los actos conmemorativos de este día con varios eventos en la sala José Lapayese de la localidad.
El lema elegido este año fue “el símbolo que nos une a todos” y como muestra de ello todos los que se acercaron al acto recibieron un brazalete verde “es un símbolo de esperanza para que la gente que padece cáncer no se sienta sola y sepa que tiene el apoyo de todos” manifestó María Eugenia Martínez, presidenta de la junta local de la Asociación Española Contra el Cáncer en Calamocha. Entre chalecos verdes se leyó el manifiesto de este año donde se recordó que “para cada persona el cáncer es diferente, por eso cáncer no hay solo uno, hay tantos como enfermos”. También se insistió en que es necesario comprender al enfermo en su globalidad “porque el cáncer afecta a todas las facetas de la vida” y se reclamó una atención oncológica “más humana e integral”. Para los pacientes y sus familias la Asociación Española Contra el Cáncer ofrece todo tipo de asesoramiento, desde psicológico hasta físico pasando por el transporte o el teléfono de infocáncer 900 100 036 disponible las 24 horas del día. Por otro lado, las juntas locales como la de Calamocha “somos más pequeñas y familiares y estamos abiertas a recibir a todo el que quiera acercarse para ayudar en lo que haga falta”, apuntó Martínez.
Tras escuchar las reivindicaciones se puso la nota alegre a la jornada con un baile en línea que dirigió Marisol Hernando y a continuación llegó una de las novedades de este año: el estreno del documental “Mucho por vivir”. La producción muestra testimonios reales de mujeres que han padecido y que padecen cáncer de mama y que desde hace 5 años participan en el desfile solidario que se organiza cada año en Teruel. La producción la han codirigido dos jilocanos, David Sánchez, calamochino, y Clara Gómez, descendiente de Bañón. Según el propio director “no ha sido un trabajo fácil porque son temas sensibles y complicados de tratar, pero al final las propias mujeres se abrieron porque querían contar su historia”. La proyección del documental, que se cedió para la ocasión, fue uno de los momentos más emotivos “nos hemos quedado sin palabras y hemos llorado, solo hemos podido abrazarle y darle las gracias por hacerlo”, confesó Maria Eugenia Martínez.
Por su parte el Ayuntamiento de Calamocha colocó un lazo verde en el balcón e iluminó la “máquina del frío” de color verde como muestra de solidaridad.

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