La actuación recupera el aspecto original de este singular elemento patrimonial del Jiloca tras meses de rehabilitación

El molino de viento de Ojos Negros ha recuperado su aspecto tras finalizar los trabajos de restauración que han permitido reparar los daños ocasionados por la borrasca Herminia en enero de 2025. Las fuertes rachas de viento, que superaron los 100 kilómetros por hora, derribaron las aspas y partieron el eje principal de madera de esta construcción, considerada el único molino cervantino conservado en la provincia de Teruel y uno de los elementos patrimoniales más representativos de la comarca del Jiloca y más reconocidos por los visitantes y turistas.


La actuación comenzó este año y ha contado con un presupuesto de 63.000 euros, financiado por la Comarca del Jiloca y el Ayuntamiento de Ojos Negros. Los trabajos han sido ejecutados por el maestro artesano Vicente Casero, especializado en la restauración de molinos de viento, quien ha fabricado un nuevo eje de ocho metros y las aspas en su taller de Campo de Criptana antes de su instalación definitiva en la localidad.

Patrimonio recuperado


Con la finalización de la intervención, el molino vuelve a integrarse en el paisaje de Ojos Negros. La construcción, cuya tipología sitúa su origen entre los siglos XVI y XVII, fue reconstruida en el año 2000 a partir de los muros originales y desde entonces se convirtió en uno de los principales atractivos turísticos del municipio. Situado apenas a un kilómetro del casco urbano, el molino de viento de Ojos Negros también mantiene su vinculación con la tradición local al ser el punto de inicio de la romería del primer sábado de mayo, además de poder visitarse previa solicitud de las llaves en el Ayuntamiento.

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