El Ayuntamiento organizó actividades para todas las edades con juegos infantiles, rituales de purificación y un pasacalles

Calamocha celebró por segundo año consecutivo la Noche de San Juan mediante un programa de actividades organizado por el Ayuntamiento para todas las edades. Tras los buenos resultados obtenidos en la edición anterior, el consistorio de la capital del Jiloca decidió dar continuidad a esta iniciativa festiva con el objetivo de dinamizar la jornada. Los actos se desarrollaron entre la tarde y la noche, combinando juegos de carácter infantil en el entorno del Puente Romano con los ritos tradicionales de purificación y los espectáculos abiertos al público en la Plaza de España.
Los calamochinos más jóvenes iniciaron la jornada disfrutando de diversos talleres y juegos tradicionales como la rana o la rayuela. Posteriormente, participaron en una actividad de búsqueda en la que debieron localizar una serie de pistas e ingredientes secretos que las brujas habían escondido por los alrededores del Puente Romano mediante sobres. Con el material recuperado, los niños elaboraron diferentes pócimas mágicas y recrearon dinámicas basadas en las leyendas de esta celebración, como el uso del agua de luna, bajo la coordinación de los monitores.
La fiesta dispuso de un espacio dedicado exclusivamente a la purificación a través de los elementos de la naturaleza: el agua, la tierra y el fuego. La organización decoró un área específica provista de papeles para que los asistentes anotaran los aspectos negativos que deseaban dejar atrás, para posteriormente quemarlos en unas ollas preparadas con laurel y romero. Asimismo, se habilitó otra zona para registrar los buenos deseos anuales y un pequeño altar donde los vecinos pudieron lavarse las manos y la cara con agua aromática elaborada con rosa y romero.
A las diez de la noche, la actividad se trasladó a la Plaza de España de Calamocha, desde donde comenzó un pasacalles que congregó a cientos de vecinos de la zona. El desfile contó con la presencia de fuego y acrobacias, y culminó de regreso en el escenario del entorno del río con una actuación de media hora de duración. El cierre de la programación municipal estuvo marcado por la preparación y el reparto de la tradicional queimada de ron entre todos los asistentes que se congregaron en el recinto.
Paralelamente, las mujeres de Calamocha cumplieron de forma temprana con la tradición matutina de acudir a la orilla del río Jiloca para lavarse la cara. Un total de 60 socias de la asociación de amas de casa participaron en este ritual de purificación, en el que también quemaron los elementos que querían olvidar, finalizando su jornada festiva con un desayuno conjunto.
