Vidas mínimas (II)

Ene 30, 2026

Vidas mínimas y sagradas. Dicen que la ciudad luce espléndida y entrañable, es Navidad. En este punto nos quedamos hace más de quince días y, muy a mi pesar, seguimos igual. Matizando. La ciudad ya no brilla resplandeciente ni tampoco transpira ese delicado y cálido ambiente navideño. Como todo tiene su fin, llegó el tiempo de desmontar el Belén de la Plaza del Pilar, recoger las luces que iluminaban las populosas avenidas y guardar la ternura que envolvía cada calle.

Algunas situaciones no han cambiado. Me refiero a las vidas de los desalojados del instituto de Badalona. Ahí siguen hoy y a esta hora varias decenas de ellos, pues las administraciones implicadas no han sido capaces de encontrar alojamiento para ellos, resguardados en tiendas de campaña bajo un puente durante los días navideños que, precisamente, celebran la solidaridad, la paz y el amor. ¿Dónde están tales valores? Es evidente que existen recursos públicos, y no escasos, destinados a resolver de manera adecuada esta y otras emergencias.
Pero parece que la incompetencia y la insensibilidad del alcalde de la población, además de su credo político, han impedido remediarla. Aquí cabe la siguiente reflexión: el Estado del bienestar del que disfrutamos en España desde hace muchos años garantiza, entre otras cuestiones, la protección social al conjunto de los ciudadanos. Y los españoles nos sentimos muy orgullosos de que sea así. ¿O no?

Vienen a mi mente las imágenes de Las uvas de la ira, una áspera película del director americano John Ford, que habla de la sacralidad de la dignidad humana: una familia de granjeros, los Joad, se ve obligada a migrar hacia California, la “tierra prometida”, tras ser desahuciada por el banco. Por el camino los miembros del clan van a sufrir hambre, miseria y todo tipo de injusticias, víctimas de la degradación moral de la sociedad del momento… ¿Nos suena? A pesar de ello, su asombroso y épico final es un hermosísimo alegato a favor de la humanidad y la dignidad, esto es, la irrenunciable esencia del individuo.

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