La edición reunió a más de 70 recreadores y a numerosos visitantes que conocieron el desarrollo del episodio en la localidad

Singra celebró el sábado 19 de septiembre las terceras jornadas de recreación de la Guerra Civil, un evento que poco a poco se va asentando en el calendario y que va sumando participantes tanto en el número de recreadores como en los visitantes que se acercan para disfrutar de las actividades y escenas.
El alcalde de Singra, José Javier Fuertes, confirmó que «este año ha venido muchísima más gente que el año pasado», aunque es cierto que la climatología esta vez sí que ha acompañado «el aumento ha sido importante, de unas 4 o 5 veces más que otros años».
En total unos 70 recreadores divididos en diferentes grupos se encargaron de poner vida a los colectivos más significativos de la época. Las agrupaciones llegaron sobre todo de Aragón, pero también de otros puntos tan diversos como Cádiz, de donde era el matrimonio participante más lejano de la edición. Este año el Ayuntamiento de Singra quiso tener un detalle con todos los recreadores y a modo de recordatorio entregó a cada grupo una placa conmemorativa y de agradecimiento por su participación. También, entre los propios recreadores se hizo una votación y se dio un premio individual a la persona mejor caracterizada y con las prendas más originales de la edición.
Pero no solo las propias asociaciones recreacionistas fueron las protagonistas «cada vez hay más personas del pueblo que se meten en el papel y que se caracterizan», comentó el alcalde, y de hecho en total se plantearon 15 lugares con escenas. A modo de reconocimiento para todos ellos el consistorio entregó unos premios a los mejores grupos locales. Las ganadoras fueron un grupo de jóvenes que representaban la matanza, el segundo recayó en la comisión de fiestas, que vendían lotería a la vez que entregaban pastas de San Blas, uno de los dulces típicos de la localidad, y el tercer premio recayó en un grupo que representó a los agricultores y ganaderos que tuvieron que abandoner Singra a raíz del conflicto, maleta en mano incluída y deambulando por las calles. «Que el propio pueblo participe es algo que nos encanta porque se les ve involucrados», dijo Fuertes.
Además de ellos se representó, por ejemplo, un puesto de telefonía con operadora icnluída y con dispositivos de la época aún en funcionamiento, también se simuló un aula de un colegio o los juegos tradicionales de entonces. Para José Javier Fuertes «ha quedado muy bien y sobre todo muy completa porque poco a poco vamos instroduciendo más alementos.
Por supuesto el momento más esperado fue la recreación de la propia batalla el sábado por la tarde, que contó con una gran expectación. El evento se completó con la feria de militaria y antigüedades instalada en el pabellón y que contó con 15 puestos.
Ya el domingo el Ayuntamiento organizó un homenaje floral a todos los soldados caidos en la batalla, como colofón a un fin de semana repleto de actividades. Desde el consistorio se hace una valoración «muy positiva» de esta tercera edición y ya se piensa en cómo mejorar para el año que viene.
