Alejo, Asier, Andrés y Javier relatan cómo fueron los inicios de su banda de punk, con la que actualmente ya tienen en marcha la grabación de su primera maqueta

El grupo Rabia Kallejera en uno de sus conciertos en Daroca

Rabia Kallejera es un grupo formado por Alejo (batería), Asier (guitarra y voces), Andrés (bajo y coros) procedentes de Daroca y Javier (guitarra), de Calamocha.
Todo comenzó cuando, un día en el patio del instituto, un par de chavales de 14 años, Alejo y Asier, estaban hablando sobre la música que les gustaba y sus gustos comunes en relación al rock y al punk.
Alejo para esos años ya tocaba la batería, pero Asier, actual guitarra, no tocaba ningún instrumento. Así decidió darle una oportunidad a aprender a tocar la guitarra para poder tocar junto a su colega versiones de canciones que les gustaban.
Al principio entre amplificadores y más equipo prestado, sonaba todo como un gato chillando, pero entre tardes y tardes ensayando empezaron a surgir letras y acordes con las que crearíamos la primera canción de Rabia Kallejera, “Ya No Quedan Ganas”.
Fue costoso empezar, eran muchas ideas en el aire y no veíamos el cómo juntarlas, pero fue decidir el tema del cual íbamos a hablar y debido a las ganas fue todo rodado.
Mas tarde, se unió Javier, nuestra otra guitarra, pero no empezó así. Era ya bastante amigo y el que más idea de música tenia de ente nosotros (ya tocaba la guitarra), así que, como necesitábamos un bajo, lo cogió él. Esto hizo un gran avance ya que le daba mucha más fuerza al grupo y mejor sonoridad.
Al tiempo de ir haciendo conciertos por los pueblos de la zona que nos ayudaron a arrancar, nos estuvo acompañando Andrés como ayudante y “técnico de sonido”. Ya tenía algún conocimiento de música y le molaba la idea de tocar en un grupo, sobre todo si era con amigos casi de toda la vida. Así decidió aprender a tocar el bajo y Javi pasó a coger la guitarra.
Con esta formación ya éramos un grupo con el que empezar a hacer cosas nuevas y a movernos más allá de los pueblos de alrededor.
El primer concierto que dimos más allá del pueblo fue en el Ariza Rock, el cual recordamos con mucho cariño debido a la gran acogida que tuvimos y el conocer a diferentes grupos con los que entablar casi una amistad en apenas una noche.
A partir de ese momento, de conocer a más gente, empezamos a tocar en fiestas de barrios, bares y centros sociales de Zaragoza, pero no por ello olvidamos el pueblo.
En Daroca creamos un pequeño festival de punk, el Adokin Fest, al que conseguimos traer a grupos que habíamos conocido en esos festivales rurales y conciertos por la capital y a grupos que también admirábamos, lo cual para nosotros nos pareció un éxito.
A todo esto, mientras íbamos de conciertos y de fiestas no dejábamos de pensar en ideas nuevas y canciones rudas que íbamos sacando poco a poco, con la idea de, por fin, recopilarlas en una maqueta, que está ya en marcha.
Damos gracias, a toda la gente que nos ha apoyado, a la gente que ha confiado para tocar en sus festivales rurales y a los colegas que hemos hecho por los lugares donde hemos tocado ya sean de grupos o de público.
La rabia sigue activa y nosotros con muchas ganas de crear.
¡Nos vemos en los escenarios, pero sobre todo, por los bares!

Comparte esta Noticia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *