Torrijo del Campo, Bañón, Báguena, Burbáguena u Odón son algunos de los municipios que han festejado sus días grandes

El mes de agosto es por antonomasia el mes festivo en los municipios de la comarca del Jiloca. En las últimas dos semanas, son numerosos los que han vivido sus fiestas patronales, llenando las calles de alegría y dando la bienvenida a visitantes, amigos y familiares para estos días tan especiales y a la vez tan esperados tras su ausencia debido a la pandemia. Torrijo del Campo, Bañón, Báguena, Burbáguena u Odón son algunas de las localidades jilocanas que han celebrado sus días grandes y han honrado a sus patrones y vírgenes.


Torrijo del Campo celebró las fiestas del Domingo del Señor del 19 al 23 de agosto. El primer día, las carrozas y disfraces recorrieron el municipio, como viene siendo tradicional, antes del pregón y el chupinazo.


La comisión desafió a los torrijanos y torrijanas con varios concursos: de dibujo, ajedrez, parchís, petanca, tortillas y repostería y disfraces. Disfrutaron de una gran paella, escucharon jotas, corrieron con los cabezudos y demostraron sus dotes culinarias con el conocido concurso de ranchada que caracteriza las fiestas de Torrijo.
Hubo tiempo también para la procesión y ofrenda floral y otras citas fijas como el homenaje a los mayores o el concurso de playback, entre otras.

El alcalde de Torrijo del Campo, Ricardo Plumed, quiso hacer una meción especial en el pregón: “Pido un fuerte aplauso para la comisión, que ha estado trabajando estos tres años”, dijo antes de mandar un recuerdo a “quienes nos han dejado en este tiempo” y dar la bienvenida a los nuevos torrijanos, siendo 28 los que recibieron el pañuelo de sus “primeras fiestas”.
Bañón vivió unos días únicos en sus fiestas en honor a San Pedro Arbués del 24 al 28 de agosto. La encargada de dar el pregón fue María Ángeles Sánchez, quien quiso expresar en palabras el orgullo de ser de Bañón. “Sentimos la emoción de vivir en un pueblo pequeño, donde todos nos queremos y ayudamos”, manifestó.


Tras el chupinazo el día 25, los bañoneros hicieron la ronda de peñas y su particular concurso de mecolotón con vino, acompañados de la charanga. El resto de días, se celebraron numerosos concursos, sesión de tarde y noche, se refrescaron con un tobogán acuático gigante y se reunieron todos para la merienda popular y la fotografía oficial para inmortalizar estas fiestas tan especiales.
En Odón, las fiestas también comenzaron con el desfile de carrozas y posterior pregón con la participación de los peñistas. “Son seis días de fiestas ininterrumpidas, diversión y reencuentros”, describió una de las integrantes de la comisión. Odón honró del 23 al 28 de agosto a la Virgen de las Mercedes y San Bartolomé, tal y como refleja la tradicional bajada de la virgen que celebran cada año el primer día de fiestas.


Báguena por su parte honró a San Ramón Nonato del 23 al 27 y el 31. En Burbáguena festejaron sus días grandes del 18 al 21 en honor a San Bernabé.

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