El convenio de colaboración entre la Diputación de Teruel, el Obispado de Teruel y de Albarracín y la Fundación Ibercaja está dotado con 405.000 euros y permitirá actuar en 20 iglesias y ermitas de otros tantos núcleos de población de la provincia

Las iglesias de Burbáguena, Collados y Ferreruela de Huerva acogerán trabajos de mejora para su conservación y restauración gracias al convenio establecido entre la Diputación de Teruel (DPT), el Obispado de Teruel y de Albarracín y Fundación Ibercaja.
Con un importe total de 52.000 euros para los tres templos de la comarca del Jiloca, se realizarán obras en la sacristía de Burbáguena, con un coste de 20.000 euros, se solucionarán los problemas de humedades de la iglesia de Collados (Calamocha), para lo que se destinan 24.000 euros, y en Ferreruela se llevarán a cabo labores en el tejado lateral, por un total de 8.000 euros.
El convenio tiene como objeto la conservación y restauración del patrimonio artístico y arquitectónico de la Diócesis y permitirá actuar en 20 iglesias y ermitas de otros tantos núcleos de población, por un montante global de 405.000 euros.


La institución provincial ha aumentado en un 37% su aportación, pasando de los 95.000 euros que se consignaron el pasado ejercicio a los 150.000 euros en 2022, y el Obispado invertirá 120.000 euros, un 40% más que el año pasado.


El presidente de la DPT, Manuel Rando, el Obispo de la Diócesis de Teruel y Albarracín, José Antonio Satué, y José Luis Rodrigo, director general de Fundación Ibercaja, suscribieron el nuevo convenio anual de colaboración que permitirá acometer distintos trabajos en iglesias y ermitas que requieren actuaciones urgentes. Rando explicó que el objetivo es seguir trabajando “poco a poco para arreglar el patrimonio eclesiástico” hasta el objetivo de llegar a todas aquellas “situaciones pequeñas” que necesitan los edificios. “Estamos incrementando las posibilidades cada año”, dijo señalando los dos años seguidos de incrementos económicos, así como la intención de mantener la actual cantidad o aumentarla, tanto en esta partida como en la que se formaliza anualmente también con el Arzobispado de Zaragoza con el mismo fin en los municipios del este de la provincia.


Las comunidades parroquiales y las entidades locales se hacen cargo de otros 120.000 euros (29,63%) y Fundación Ibercaja aporta 15.000 euros, un 3,7% del total, que deben ser solicitados y negociados con los representantes de las iglesias y entidades locales, con el jefe de la oficina más próxima a cada localidad o comarca.


En conjunto, el convenio pasa de los 250.000 euros del año 2021 a los 405.000, lo que supone un aumento de un 39%. Será gestionado por la propia Diócesis que ya ha tramitado la contratación de 18 de las 20 obras.


El obispo de la Diócesis de Teruel y Albarracín, José Antonio Satué, ha hecho referencia a la proporción entre la población de los pueblos en los que se actúa y el tamaño de sus iglesias. “Las actuaciones que hay que ir haciendo para mantenerlas o para embellecerlas suponen siempre un desembolso fuerte y normalmente la gente que vive en esos pueblos es poca. Por eso valoro especialmente este convenio: no llegamos a restauraciones grandísimas pero llegamos a muchos pueblos de manera que se están arreglando problemas que si no se arreglaran podrían llegar a mucho más”, detalló.
El convenio suscrito se inició en la década de los 90 y actualmente contempla la creación de una comisión de seguimiento integrada por cinco miembros.

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