El Centro de Estudios Arcatur presenta un libro sobre esta figura local y su relación con el torreón de Ambeles

Torreón de Ambeles (DPT)
El Centro de Estudios Arcatur, asociado al Instituto de Estudios Turolenses (IET) de la Diputación Provincial de Teruel, ha presentado este viernes el libro Ramiro López y el Torreón de Ambeles. La obra analiza la vinculación del ingeniero militar con la ciudad de Teruel y cómo esta primera construcción marcó el inicio de su prestigiosa carrera al servicio de los Reyes Católicos.
El acto tuvo lugar en el salón de plenos de la Diputación, a las 19:00 horas, y contó con la asistencia del consejero de Medio Ambiente y Turismo del Gobierno de Aragón, Manuel Blasco; el presidente de la Diputación, Joaquín Juste; la vicepresidenta primera y diputada delegada del IET, Beatriz Martín; Rubén Sáez y Javier Ibáñez de Arcatur; y la directora del IET, Inmaculada Plaza.
La primera obra
La construcción del Torreón de Ambeles, también conocido como Torre Nueva, se realizó entre 1471 y 1480 como parte del Alcázar Real de Teruel. Concebido para albergar piezas de artillería de pólvora, su planta estrellada y su diseño defensivo innovador lo convirtieron en una estructura singular dentro del recinto amurallado. López, que ya había trabajado evaluando la muralla turolense, se consolidó con esta obra como ingeniero militar capaz de combinar la técnica más avanzada con la creatividad en el diseño de fortificaciones. La Torre Nueva estaba ya concluida cuando los Reyes Católicos visitaron Teruel en enero de 1482, y se convirtió en el trampolín que catapultó a López hacia los grandes escenarios bélicos de su tiempo.
Tras su éxito en Teruel, López participó en la Guerra de Granada, donde asumió cargos de máxima relevancia en la organización y manejo de la artillería. Entre 1485 y 1487 intervino en los asedios de Ronda y Málaga, y en 1486 estuvo presente en el conflicto nobiliario de Ponferrada.
Su pericia le permitió ascender rápidamente hasta ocupar los cargos de Artillero Mayor, Maestro Mayor y Capitán de la Artillería de la Corona de Aragón.
Además, diseñó protobaluartes para el Real de Santa Fe y modernizó defensas granadinas, construyendo estructuras como los Siete Suelos y Las Cabezas en la Alhambra.
López supervisó fundiciones de cañones en Baza y Medina del Campo y realizó innovaciones como baluartes portátiles y minas pirobalísticas, adelantándose a las prácticas militares de la época.
En 1495 fue enviado al Rosellón para reforzar Colliure y Perpiñán, levantando allí su fortificación más emblemática, el Castillo de Salses, que defendió exitosamente frente a los ataques franceses en 1503.
El libro de Arcatur ofrece un recorrido completo por la vida y obra de Ramiro López, destacando cómo su primera gran construcción en Teruel no solo reforzó la defensa de la ciudad, sino que también impulsó la carrera de un ingeniero que se convertiría en una figura clave de la ingeniería militar europea.
La obra permite apreciar la evolución de la arquitectura defensiva, desde las murallas medievales hasta las fortificaciones abaluartadas, y muestra cómo la ciudad de Teruel desempeñó un papel decisivo en el surgimiento de uno de los artilleros más importantes de finales del siglo XV y principios del XVI.
Una carrera que marco un antes y un después en la ingenieria militar hispánica.

