En torno a 20 personas de origen ucraniano, de un total de 25 que acogía el albergue y aula de naturaleza de Daroca, se han trasladado a Zaragoza debido a la escasez de vivienda de alquiler

El albergue y el aula de naturaleza de Daroca se han quedado vacíos tras el traslado a Zaragoza de alrededor de 20 de las 25 personas de origen ucraniano que residían en estos centros. Únicamente un par de familias han logrado asentarse en la zona al encontrar vivienda y empleo.
El dispositivo de acogida gestionado por la organización Accem con sede en Burbáguena se cerró el pasado lunes 3 de octubre con el traslado de una veintena de personas a la capital aragonesa. Es un cambio de residencia causado por la falta de vivienda de alquiler en el entorno rural de las comarcas del Jiloca y Campo de Daroca.


Según apunta Sonia Salcedo, directora del Centro de Primera Acogida de Burbáguena, “da mucha pena que esto ocurra porque había empleo para muchas de estas personas, ya que es una zona con necesidad de mano de obra, pero el problema es la dificultad para encontrar vivienda”. Salcedo considera imprescindible “la ayuda de las instituciones” para atajar esta lacra que imposibilita el asentamiento de población en los municipios de la zona, tal y como ha ocurrido en este caso.
Tras el cierre del dispositivo de Daroca, Accem trabaja con otros abiertos con población ucraniana en Teruel, donde realizan un acompañamiento para su inserción laboral, bien en la capital o en los municipios cercanos.
El centro de Burbáguena está al 100% de ocupación, actualmente no cuenta con residentes ucranianos, pero sí personas de origen ruso.

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