Un total de nueve municipios de la provincia pudieron disfrutar de las distintas actuaciones realizadas durante el ciclo

Durante once días, la música, la danza y las tradiciones de distintos rincones del mundo han vuelto a llenar de vida las calles y plazas de la provincia de Teruel. El Festival Internacional de Folklore de Alcalá de la Selva, Festifalk, ha celebrado su 34ª edición con un balance muy positivo y con una gran respuesta por parte del público.


Del 7 al 17 de agosto, el festival ha recorrido nueve municipios turolenses: Alcalá de la Selva, Albarracín, Calamocha, Celadas, Cella, Monreal del Campo, Mosqueruela, Santa Eulalia del Campo y Teruel, con una programación que ha permitido disfrutar de actuaciones gratuitas y acercar a vecinos y visitantes diferentes formas de entender y vivir la música tradicional.


Uno de los grandes atractivos de esta edición ha sido, precisamente, la variedad de las agrupaciones participantes. Festifalk ha contado con formaciones procedentes de Perú, Tahití, Andalucía, Canarias y Aragón, que han compartido escenario para mostrar sus músicas, sus bailes y parte de su patrimonio cultural al numeroso público que se ha concentrado en cada una de las actuaciones y localidades. Para los asistentes se trata de una oportunidad única de disfrutar y aprender acerca de culturas lejanas sin necesidad de desplazarse.

Presencia en el Jiloca


La programación también ha tenido una presencia destacada en la Comarca del Jiloca. Municipios como Monreal del Campo y Calamocha han formado parte del recorrido del festival. En concreto el 17 de agosto a las 8 de la tarde en la Plaza del Peirón de Calamocha se pudo disfrutar de Hei Show Tahiti’Ori por parte de un grupo procedente de la Polinesia Francesa. Ataviados con los trajes típicos de la región, con falda y plumajes en la cabeza, mostraron una gran variedad de cantos y danzas. El día de antes, el 16 de agosto, Monreal del Campo tuvo la actuación del grupo San Rafael – Alcaria, llegados desde Córdoba; una muestra de la variedad de estilos y culturas presentes en esta edición.


Pero Festifalk es mucho más que una sucesión de actuaciones. El festival busca generar un encuentro entre culturas y demostrar que la música y la danza tradicional siguen teniendo un papel importante en la sociedad actual. Durante estos días, los grupos participantes no solo han mostrado sus tradiciones sobre el escenario, sino que han compartido experiencias y han conocido la cultura y las costumbres de los municipios que los han acogido.


A pesar de que cada vez se llega a más localidades de la provincia, Alcalá de la Selva volvió a ser el epicentro de las actividades. Allí se celebró la tradicional Misa de las Comunidades y el Homenaje a la Paz, que sirvieron como acto de clausura de unos días con gran actividad cultural.


Desde la organización se muestran satisfechos con cómo se han desarrollado las distintas actividades y destacan especialmente la buena acogida que ha tenido esta edición. La calidad de los grupos, el apoyo de los municipios y, sobre todo, la fidelidad del público vuelven a situarse como algunos de los principales pilares de Festifalk.

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