La pieza del siglo XVI ha sido restaurada por la Fundación Santa María de Albarracín y vuelve a la Iglesia de la Asunción

El retablo de San Cristóbal de Cosa ya vuelve a ocupar su espacio en la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora después de un proceso de restauración desarrollado durante los últimos tres años por la Fundación Santa María de Albarracín. Las cuatro tablas, pertenecientes a un retablo gótico encontrado en el municipio, fueron trasladadas a la Fundación para recuperar la policromía, tratar los daños y organizar y reensamblar las imágenes. El pasado 7 de agosto, el conjunto fue colocado de nuevo en el templo.


Los trabajos comenzaron con unas piezas que presentaban distintas afecciones provocadas por el paso del tiempo. La superficie estaba cubierta de suciedad y mostraba grietas y fisuras, mientras que el soporte había sufrido un claro debilitamiento por el ataque de insectos xilófagos. También se conservaban gotas de cera de uso litúrgico. La policromía necesitó una intervención especialmente cuidadosa, ya que había sufrido daños por la humedad y por la colocación de clavos que habían deteriorado parte del soporte original.


Durante los tres últimos años, los alumnos y alumnas del Curso de Conservación y Restauración de Retablos, organizado por la Fundación Santa María de Albarracín a través del INAEM, han podido trabajar directamente sobre las tablas. Bajo la guía de Ignacio Barceló, profesor del curso, han realizado tareas de limpieza superficial, tratamiento contra la carcoma, consolidación del soporte mediante resina acrílica y estucado de las lagunas existentes en la policromía. El proceso ha permitido abordar las diferentes afecciones dentro de la formación práctica.


Más de 20 años fuera del templo ha permanecido el retablo de San Cristóbal, según la información publicada previamente sobre su recuperación. La pieza, datada en el siglo XVI, conservaba sus tablas principales, de estilo gótico-renacentista, separadas y en un avanzado estado de deterioro. La intervención de la Fundación ha permitido recuperar el conjunto y devolverlo a la localidad. La publicación de la propia Fundación señala que la restauración tenía como objetivos devolver los colores a la policromía y organizar y reensamblar las imágenes.


El regreso del retablo permite que las cuatro tablas vuelvan a quedar reunidas y puedan ser contempladas en la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora de Cosa. La actuación se ha desarrollado dentro del Curso de Conservación y Restauración de Retablos de la Fundación Santa María de Albarracín, en el que los estudiantes intervinieron sobre las piezas durante tres años.

Comparte esta Noticia