Los días 9 y 10 de diciembre Daroca acogió unas jornadas sobre el chopo cabecero para potenciar el valor cultural y ambiental de este árbol

El segundo fin de semana de diciembre Daroca celebró unas jornadas sobre el chopo cabecero centradas en destacar el poder de este ejemplar arbóreo tanto a nivel cultural como ambiental. Esta acción desarrollada durante los días 9 y 10 del último mes de 2022 se enmarcó dentro del programa de sensbilización y educación ambiental en materia de cambio climático del pasado año.
Durante las dos jornadas se recordó la abundancia del protagonista en el pasado y su uso como una potente materia prima para distintos campos. Entre sus usos más destacados estaba la obtención de vigas para los tejados. Su poda en altura hacía compatible este aprovechamiento con el acceso del ganado, dando lugar a dehesas muy fértiles en las zonas cercanas a los ríos y ramblas. El desuso de los chopos cabeceros como vigas de madera se fecha en torno a hace seis décadas, lo que ha supuesto tener que omitir dos o incluso tres podas, repercutiendo en su propia supervivencia.


Programa variado
Las jornadas contaron con distintas citas para abordar el cultivo y características del chopo cabecero con la charla de Chabier de Jaime, director del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra, centrada en el valor cultural y natural del aprovechamiento a lo largo de la historia. También se pudo visitar una exposición cedida por el Grupo de Acción Local ADRI Jiloca-Gallocanta y la jornada del sábado se centró en la escamonda, a cargo de José Orduña y Paola Benedí. Una sesión que se vivió conjuntamente con los vecinos allí reuniones que participaron en esas labores y en la retirada de la leña que llenó dos remolques. Con esta limpia se proporciona más luz a las parcelas agrícolas colindantes y se alarga la vida del ejemplar escamochado. Así dieron a conocer al chopo de Jalagra, uno de los pocos chopos darocenses que queda, singular y único por sus dimensiones. Con vigas de varias toneladas que amenazaban con resquebrajar y romper la cabeza y el tronco principal, el cual necesitaba la intervención efectuada.


La organización contó con la colaboración de la Fundación Campo de Daroca, el Ayuntamiento y la asociación Paisajes del Jiloca.

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